20.5.07

sin título

performance This person is for sale, de Zhu Fadong, 2000
Esta semana encontré en la biblioteca de casaasia, la traducción y edición de Alicia Relinque de un pequeño tratado o poética china del sigloVI sobre la literatura. Su autor es Liu Xie y su título, El Corazón de la literatura y el cincelado de dragones. La introducción de Alicia es brillante, esclarecedora sobre conceptos estéticos que desconocía, muchos de ellos de origen filosófico, y sobretodo tiene la virtud de poner al lector en un contexto adecuado para poder luego adentrarse tranquilamente en el discurso y en el mundo de subtilidades, imágenes y metáforas de un autor tan alejado en tiempo y espacio para nosotros. Me ha encantado un comentario acerca del estatuto de esta obra, que no llegó a marcar nunca el estudio de la teoría literaria posterior de forma explícita, por el hecho de que su autor no fue más que un teórico, y el que careciera de composiciones exclusivamente literarias era suficiente para descalificarlo como experto estudioso. “Quizá porque su propio idioma es enormemente práctico”… la obra está llena de conceptos que luego serán utilizados en épocas posteriores, y otras disciplinas como la pintura. Como el Fenggu (el viento y hueso, refiriéndose al binomio contenido-forma) el fu (despliegue, para hablar de la prosa poética), o el sorprendente tong, de tradición, que originariamente significaba agujero, agujero que permitiría la comunicación. También me ha sorprendido la alusión a que antes de que existieran los caracteres, se establecían contratos con cuerdas anudadas!! Y es muy bonita la explicación que da Alicia en su introducción de las implicaciones que tiene el carácter wen, que es utilizado hoy para referirse a lengua y literatura, pero que abarca además muchos otros significados, que como posos o estratos, perduran desde tiempos remotos en ese carácter de uso rutinario: intersección de trazos, imagen de un cruce, imagen de rayas o manchas sobre el cuerpo de los animales, aves de plumas manchadas, como el faisán, las vetas de las piedras, y venas de la madera. Adorno, tejido de colores combinados, signo exterior, que referido al cielo hace alusión a los planetas y estrellas, referido al hombre recuerda las máscaras del hombre primitivo… y claro, esta relación tan china de la lengua con lo metafísico, hace que pueda saltar a mis lecturas lacanianas como si nada… hoy he encontrado una preciosa reflexión muy china, hacia el final del seminario 1. Lacan se pregunta qué es la ignorancia y nos dice que (como el ying y el yang) se constituye únicamente en la perspectiva de la existencia de una verdad. “Si el sujeto no comienza a interrogarse acerca de lo que es y de lo que no es, entonces no hay razón alguna para que haya algo verdadero y algo falso, y ni siquiera para que, más allá, haya realidad y apariencia” Y he pensado que era un reflexión muy adecuada para estos tiempos en los que la gente evita hacerse muchas preguntas, y por eso sus verdades resultan tan decepcionantes y vacías. El otro día asistía a una de esas típicas discusiones acerca de si el psicoanálisis podía o debía considerarse una ciencia, en cómo Freud intentó durante años poder acercarse a ella y como Lacan se alejó voluntariamente de este camino. Mientras que para la ciencia el sujeto es mantenido en el plano de la conciencia, de lo objetivable (la pastillita que cura toda tristeza) para Lacan y para Freud la posición subjetiva no pudo ser descartada en ningún caso: el sujeto de Lacan es aquel que es capaz de mentir, es decir, que “es distinto de lo que dice” . Freud nos descubrió en el inconsciente un sujeto engañador, al lado del cual, no cabe otro camino que el de seguir haciéndose preguntas

6 comentarios:

zbelnu dijo...

Cuerdas anudadas y estratos! Estos posts chinos me hacen soñar, son puramente poéticos.
Pero luego, volviendo a Freud y Lacan, yo leí o entendí (dentro de mi ignorancia interrogativa) que Freud siempre dudó si acercarse o alejarse de la ciencia, y bueno, aquel librito de Bettelheim de Freud y el alma humana le aleja. Lacan ya recondujo el psicoanálisis lejos, por suerte, de ese terreno tan antihumanístico y reductivo que nos emparejaría con las ratas de los conductistas y se acercó a lo chino.

zbelnu dijo...

Y a la vuelta del concierto, G me pone a Albert Pla con las canciones del poeta muerto Sales, amigo de mis amigos, y también me transporta, qué ecléctica me siento...

el objeto a dijo...

sí ese eclecticismo que le permite a uno, aunque parezca paradójico, produndizar en los suyo, plantar raíces, anclarse, alimentándose y sin olvidar otros lugares...

cacho de pan dijo...

la ignorancia como sabiduría?
ni verdadero ni falso
ni realidad ni apariencia

quizá la verdadera vida que anhelaba verlaine no esté tan ausente, sólo escondida entre los pliegues de nuestro mentiroso inconsciente

Anónimo dijo...

entre esos pliegues, hay tantas cosas, tienen incluso esos estratos de los que habla el post, y hojas secas y poso de lo guardado y caído sobre las heridas, y esas mismas heridas cicatrizadas y reconvertidas en "atouts"... Bel

Bel dijo...

por cierto, un psicoanalista francés dijo hoy que si Lacan estuviera por aquí aún, al objeto a le llamaría objeto @