9.2.10

a veces las miradas se miran

Small kitchen by Bubuchan

Cuando Lacan en su seminario sobre la Angustia retoma la fórmula del Budismo “el deseo es ilusión” se refiere a que el deseo no tiene soporte, no tiene desembocadura ni apunta a nada (a nada unívoco ni concreto, entendemos) Habla de nuestra relación de objeto en términos de relación especular, citando ahora el Vedanta, “si hay objeto de tu deseo, no es otra cosa que tú mismo”. No se refiere a que nos proyectemos a nosotros mismos sobre los objetos, sino a que nos relacionamos con ellos, con los objetos de nuestro deseo como faltantes o perdidos, al modo en que se ha perdido un órgano o libra de carne, en estrecha relación con lo real del cuerpo. En aquella sesión Lacan contradice a Freud, concluyendo que la relación con los objetos-causa-de-deseo no es de naturaleza meramente sexual o libidinal sino que se fundamenta en lo que nosotros llamamos castración, que no es más que la aceptación de la propia falta (no lo somos todo, no lo tenemos todo, no lo podemos todo). La relación con los objetos viene a escatimar, velar, a disimular esa falta, a intentar a recuperar el goce perdido. Me interesa mucho algo que apunta pero no llega a desplegar suficientemente en esa sesión acerca de la mirada y el objeto mirada, para él preeminente: el ojo es ya un espejo, un espejo que organiza el mundo en el espacio, al tiempo que se ve él mismo en ese reflejo, multiplicando un infinito de imágenes inter-reflejadas. Pensaba en lo que sucede cuando uno observa algunas obras de arte o representaciones de cosas, uno ve la cosa, pero ve también la mirada del que se ha tomado la molestia de representarlo, y por fin ve su propia mirada mirándolo. A veces las miradas se miran. Para Lacan la mirada era uno de los objetos mismos de deseo: el objeto no era la cosa mirada sino la mirada misma, el acto de mirar ya es un objeto de satisfacción. Lacan habla de los ojos semicerrados de los Budas y de los párpados que funcionan como corte o sesgo del objeto mirada causa de deseo.
Relaciona también la cuestión de la identidad del uno subjetivo en su multiplicidad, su variabilidad infinita, con esas representaciones que se ven a menudo en China o Japón de miles de Budas juntos y repetidos. Cada uno de nosotros somos “en derecho” un Buda, dice, “digo en derecho, porque por razones particulares pueden ustedes haber sido echados al mundo con ciertas cojeras que constituirán un obstáculo más o menos irreductible para ese acceso” Si no somos Budas, podemos al menos acercarnos a la idea del Bodhisatva que, para ir rápido, sería un casi-Buda que aún no logrado desinteresarse de la salvación de la humanidad, y se encuentra todavía aquí, luchando.
Luego recordé lo que dijo Rithée hablando de lo político, para Lacan Dios es inconsciente, es un elemento necesario en la propia experiencia de la realidad para el ser humano. La religión viene llenar los vacíos que deja la ciencia. Dicen que vivimos un momento de gran auge de la religión (aunque no sea en sus formas tradicionales) No entendí bien a qué se referían, pero me quedé pensando en ese juego de miradas con el mundo, tira y afloja entre falta y deseo.
Ando algo perdida en labores varias, un poco ausente, intermitentemente...

10 comentarios:

Belnu dijo...

"La religión viene a llenar los vacíos que deja la ciencia"; eso me recuerda a aquel diálogo de científicos que hablaban en arte sobre el origen del mundo y de pronto uno dijo algo de la esperanza y el otro le dijo: usted está hablando de religión, y el otro dijo: Claro, en la ciencia no existe el valor "esperanza"... y entonces los dos hablaron de la existencia de dios

Vicent Adsuara i Rollan dijo...

A lo que yo tengo un poco de miedo es a que el psicoanálisis se convierta en un futuro en una nueva religión, ya apuntan hacia la politización de éste por ejemplo las obras de Slavoj Zizek o algunos que conjugan la filosofía, en este caso marxista con Lacan, el que Lacan o el psicoanálisis post freudiano se convierta en una nueva religión es un gran peligro porque este ha de ser accesible a todo el mundo pero que entre por su propio pie, sin imposiciones de educación preadolescente.
El varón se destaca por el tener, en cierta manera todos deseamos tener y así llenar lo que queda de goce insatisfecho del goce infinito femenino, el que ha hecho la historia, unos lo confunden con el falo directamente, como el conductor que se compra gastándose una gran suma de dinero su volvo, que a duras penas puede pagar para ser o tener más que los otros, en una clara analogía con lo fálico.
Una clara conjunción entre ser y tener debe de ser una justa equivalencia, sin obviar que el hombre ha de tener el falo si quiere (y no todos los varones) ser feliz, aunque como decías en tu blog la felicidad es una conjunción entre esfuerzo y gracia.
La mirada nos mira cuando estamos en el estado de "narcisismo", yo no estoy muy avezado en estos términos y los distingo con mis propias palabras, yo de vez en cuando veo a una persona y sé si me interesa conocerla o no, es un poco la expresión de su boca, o de sus ojos, es algo y debe de haber estereotipos de sentimientos en las personas, que los encuentro o creo encontrarlos en las personas, así distingo una boca de un envidioso o una de un resentido, los rehúyo rápidamente.
Bien, sea o no sea un conocimiento verdadero a mí me vale, y mucho.
Bueno, Vanessa te dejo por hoy diciéndote que el hombre es esencialmente un ser que tiene y es, que vive de lo material y de lo espiritual, todo ello en perfecta armonía cuando la consigue.
Un beso desde mi ordenador, estoy en la playa de La Malva-rosa con mi novia tomándome un café, mañana no trabajo y estoy un poco en impasse de fiesta. Hasta mañana y si quieres te apuntas, si no saludos y otro beso.

ann-kpn dijo...
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ann-kpn dijo...
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Dante de pan dijo...

¡Santo Cielo!
¡La invasión china tan temida se ha llevado finalmente a cabo!
Voy a ponerme la chaqueta Mao y vuelvo.

delarica@unav.es dijo...

pues para andar perdida, todo lo que escribes me parece sumamente atinado y ajustado, el fruto de una mente aguda y bien estructurada
te copio un fragmento de un metafísico del XV acerca de la mirada, en el arte (creo que sería my interesante compararla sistemáticamente con lo apuntado por Lacan)
Queridos hermanos... Ese cuadro representa a uno que todo lo ve y lo llamo una imagen de Dios. Colgadlo de alguna parte, por ejemplo, en una pared norte, y colocaos después a la misma distancia de él. Miradlo y cualquiera de vosotros, lo contemple desde donde lo contemple, experimenetará cómo la imagen le mira a él solo... El hermano que esté colocado al este, por ejemplo, que se traslade hcia el oeste: se dará cuenta de que ahí la mirada va dirigida a él igual que antes en el este. Y, ya que sabe que la imagen está fija y no se mueve, se maravillará de esa mutación (mutatio) de la mirada inmutable... se maravillará de cómo esa mirada se ha movido sin moverse (inmobilius movebatur). Y menos aún podrá concebir su capacidad representativa que esa mirada se mueve del mismo modo respecto a otro que le sale al encuentro a ella misma en dirección contraria... Y mientras observa que esa mirada no abandona a nadie, se percata de que ella se preocupa de cada uno, como si sólo le importara el que percibe que es mirado, y ningún otro; y eso hasta tal punto que aquel a quién mira no consigue entender que ella también se preocupe de otro (quod curam alterius agat)...

Anónimo dijo...

el deseo es un motor, pero puede ser contraproducente como apuntas. o ambivalente, ambiguo en apariencia. En esa falta, o vacío. Insondable a veces. Como la profundidad en la mirada.
iluminaciones.

el objeto a dijo...

hola Iluminaciones, sí, en el enfoque analítico nos preguntamos especialmente por cómo se articula ese deseo y lo cierto es que yo me pregunto por modalidades y sintomatologías nuevas que creo percibir. Por eso, por muy insondable que en el fondo, y de naturaleza sea, ahí estoy como el Boddhisatva, entornando los ojos, para captar algo al sesgo.

Álvaro, es precioso este fragmento, me encanta, y creo que le voy a dar más vueltas este fin de semana. Lacan era un hombre muy católico, sin embargo cuando él explica algo muy muy similar no acude a la mirada divina. Él relata una experiencia que tiene de joven, no sé ahora si era pescando, una lata sobre el agua o algo así, y siente como el objeto lo mira, y a partir de ahí desarrolla su teoría sobre la mirada. Gracias como siempre por tu generosidad y citas.

Hola Dante, sí, fue un horror, me han aparecido 233 mensajes de esos robots chinos, he intentando poner ese filtro de la palabra escrita pero no lo he conseguido. A ver si estos días lo hago.

hola Vicent! espero que disfrutaras de tus vacaciones en la playa sin demasiado frío. Tienes razón que hay algunos que intentan hacer del psicoanálisis su religión, pero yo creo que eso fracasa en seguida, la "maquinaria" psicoanalítica no funciona bajo ese signo, y esos sujetos en seguida se quedan des-asidos, en otra historia. El propio Zizek hace sus cosas, utiliza el discurso, pero no me lo imagino haciendo clínica ;-)!

Bel(la), es muy bonita esa conversación-casi-haiku. A mí que me gusta adelantarme y considerar ya obsoleto lo que muchos viven como contemporáneo, me gusta pensar que la ciencia de verdad, la viva, la no vive de su impostura, ya está preparada para ese tipo de articulación con una parte de lo que hasta ahora ha sido excluido. Suena a utopía, pero yo creo que llegará, sino la ciencia (como vemos ya está pasando con los laboratorios farmacéuticos, etc) se desintegrará pronto bajo sus grandes perversiones

abrazos

Ficciones dijo...

Me quede pensando en la afirmación de que Lacan no acude a una explicación con relación a la mirada divina, y la referencia a la lata sobre el agua del Seminario 11… Según recuerdo en el seminario se plantea la cuestión de la lata como que el objeto mira, somos mirados, planteando un mundo omnivoyeur pero no exibiccionista, lo que implica entre otras cosas una visión judeo-cristiana (occidental) del mundo. En el mismo Seminario, creo que avanza mas alla de los párpados de Buda cuando pasa a la función del cuadr; alli hay dos frases que llaman mucho la atención. La primera de ellas es que “El cuadro no rivaliza con la apariencia, rivaliza con lo que Platon, más alla de la apariencia designa como la idea”, que difícilmente por la influencia en la teología de Agustin de Hipona no pueda relacionarse con una frase que sigue unos párrafos adelante con relacion a los Iconos cristianos (cristianos ortodoxos o católicos bizantinos, que no cedieron a la iconoclasia). Señala a que “Hay allí una mirada por supuesto, pero viene de mas lejos. El valor del icono estriba en que el Dios que representa también lo mira. Se supone que complace a Dios. A ese nivel el artista opera en el plano sacrificial – pues cuenta con que existen cosas, imágenes en este caso, que pueden sustituir el deseo de Dios” Creo encontrar allí una referencia muy clara al cristianismo y a un modo (el cristianismo oriental) con el cual a diferencia de la religión judeo crisitiana (occidental) donde “Dios todo lo ve”; los cristianos orientales se la han arreglado no solo para que Dios mire desde el cuadro (localización de la mirada) sino que a su vez pueden cegarlo, pues cuando van a hacer algo reprochable desde su religión solo tapan el Icono, porque Dios mira desde el y entonces, deja de mirar. Este punto que parece extraño al psicoanálisis no debiera serlo tanto, ya que “el hombre de los lobos” era un cristiano ortodoxo y del sueño de los lobos y su posterior zoofobia, pasa a la adoracion de los Iconos y esto no es casual. El rezo de los iconos pasa a ser un ritual en el que Sergei se somete al “juicio” entendido este no “a la romana” sino a la “griega”, o sea punto de llegada de una situación donde la mirada no es solo la “castigadora” sino también la “misericordiosa” que permite la generación de una nueva posibilidad … y queda enredado en el problema de la causa (o encuentra una solución sintomática). El tema de los Iconos es interesante (en el hombre de los lobos, quien en su análisis con Brunswick. sueña que su madre (muy devota) rompe los iconos, y luego del sueño su dismorfobia cede y desaparece, para que posteriormente sueñe con una ventana con nogales donde ya no hay lobos y en ella se despierta su deseo de pintar. Me parece que la referencia de lacan y la “solución” ortodoxa o bizantina son dignas a ser exploradas, en tanto no solo puede encontrarse relacion con el tratamiento del neurótico respecto de la mirada, sino también en las psicosis.
Saludos.

el objeto a dijo...

hola Ficciones, y gracias! por tu pormenorizada y generosa respuesta y ese camino trazado hacia la función del objeto mirada, que tanto me sigue interrogando. Me ha gustado mucho la articulación entre mirada castigadora y la misericordiosa a través de una mirada de Dios que no todo lo ve, sino que puede ser cegado, el paso por el análisis del hombre de los lobos (no leí nunca su biografía, que debe ser fascinante) y esas invitación a explorar otras soluciones más orientales en las que la clínica de la neurosis no quede aislada de la de la psicosis.
Gracias de nuevo!!