1.12.08

(mis) rarezas

polaroid by IrenaS
En estos tiempos de loterías e incertidumbre pensaba en mi suerte. La semana pasada en un seminario clínico sobre psicosis, el psiquiatra/analista responsable del curso, citaba a otro colega para dar cuenta del nivel de compromiso con el que algunos profesionales trabajan en ese campo de la salud mental: el analista, después de una primera visita con un sujeto psicótico tiene dos opciones, o bajar a la calle y comprar un libro que probablemente nunca leerá, o bajar a la calle y comprar un disco que probablemente nunca escuchará. Que nadie se lo tome al pie de la letra, el analista no quería decir, literalmente, que uno no lea libros ni escuche música, sino que cuando se tiene ese tipo de encuentro, hay algo que cambia para siempre y no le permite ser el de antes, que eso tiene unos efectos. Y seguramente, si baje a la calle- añadía- sea para recordarse a sí mismo que sigue vivo. ¿Qué quieren que les diga? Yo me siento afortunada de poder aprender al lado de gente que se atreve a decir algo así frente a un auditorio de desconocidos.
Seguí pensando en eso de querer recordarse a sí mismo que uno sigue vivo. Creo que a veces también me asalta el mismo deseo, querer recordarlo. Más tarde lo relacioné con esas almas pesimistas que en momentos como los actuales tienden a dejarse arrastrar por las noticias más funestas, relativas a los temas más variados (economía, ecología, trabajo, educación…) para verlo todo negro, lo de dentro y lo de fuera. Alguien cercano se preguntaba por los amigos de su alrededor que utilizan las peores noticias de los diarios y la actualidad como claves para descifrar su propio mundo, como si las desdichas más lejanas pudieran dar cuenta de lo más íntimo. Yo pensaba que si uno los escucha y los escucha de verdad no es descabellado pensar que quizá ellos también deseen recordárselo, y repitiendo una y otra vez el gesto de su miedo, no busquen otra cosa que el valor necesario para sentirse vivos. En el análisis con niños, por ejemplo, observamos constantemente como ambas pulsiones, la de vida y la de muerte, no son sino las distintas caras de un mismo impulso, o una misma búsqueda, de una misma superficie vital que transitamos como aquella hormiga despistada sobre la banda de Moebius.
Estos días leía la traducción española de Albert Galvany del comentario del Yi Jing de Wang Bi. Wang Bi nació unos años después de la caída de la dinastía Han y su corta vida transcurrió en los inicios del tumultuoso periodo de los Tres Reinos. Aunque debido a una enfermedad murió a los 23 años, su genio precoz y su talento le permitieron ser el autor de comentarios, considerados canónicos, de obras como el Lao Zi, el Yi Jing o los Diálogos de Confucio. En sus comentarios Wang Bi se opone a una lectura cosmológica y adivinatoria del Yi Jing, para presentarlo, al contrario, como un texto capaz de dar cuenta de la realidad del universo en su totalidad, dentro de la cual acontece lo humano, casi como coyuntura temporal. Rechaza la idea de una multiplicidad irreductible que excluya cualquier principio que relacione los seres y las cosas, y frente a cualquier cosmovisión basada en el caos y lo irracional, él antepone un principio originario, que curiosamente se expresa con la palabra del no-ser, la ausencia, el wu 無 (no porque remita a la nada, a la negación del ser, sino que es más bien un no tener, una falta de determinación, lo indiferenciado, traduce Anne Cheng) y unas leyes internas (¿recuerdan aquellas vetas interiores del jade?), el li 理, aquello gracias a lo cual cada ser es lo que es. Quién sabe si Wang Bi se engañaba en exceso y como a mi, le perdía un optimismo, necesario por otro lado, para sobrellevar los retos de su tiempo. Pero sus intuiciones le permitieron llegar bien lejos con el pensamiento y las palabras. Y la traducción de algunas de ellas, de A.G, me parecen conciliar algo de ese analista del principio: La multitud no puede gobernar a la multitud; aquello que gobierna la multitud es lo más solitario. Lo activo no es capaz de controlar lo activo, aquello que controla la actividad de todo lo que está bajo el cielo por medio de rectitud es la unidad constante. (…) No existe anda aberrante, pues necesariamente todas las cosas obedecen a su razón interna”

18 comentarios:

frikosal dijo...

Puedes explicar por que es tan impactante -si lo entendí bien- el primer contacto con un sujeto psicótico?

Anónimo dijo...

Hay cambios que son para siempre, o casi, pero otros pasan desapercibidos sin remedio, o a medias percibidos. Aunque estos últimos, dejan un margen a la rectificación, futura.
El analista, como tú dices, es parecido a un artista o científico, uso estos dos ejemplos similares en verbalizar sus dudas, y exponerlas con pocos reparos, o alegremente.
Tal vez ese encuentro o cambio no se deba solamente al hecho de querer sentirse vivo, si no al margen, en cierta manera, ausente en Su mundo propio, existente. Y es curioso que en ese carácter pesimista que señalas, que muchas veces se da en personalidades expansivas, positivas en lo que se refiere a sus asuntos. Algunos los llaman realistas”
Pero tienes razón en lo que se refiere a sentirse vivos, esa es la razón última, única.
Me interesa La Ribot por su trabajo introspectivo y expansivo a la vez…
iluminaciones.

el objeto a dijo...

hola Frikosal, bueno, yo no hablaba tanto del encuentro casual de un sujeto cualquiera con un sujeto psicótico, sino de un analista o un psiquiatra con un sujeto que se dispone a mostrarle algo de su padecer indescifrable, y cómo eso puede provocar que el segundo se sienta comprometido con ese saber de una manera tan determinante...

en todo caso creo que es muy bueno el ejemplo de Iluminaciones, que compara la actitud de un analista con la de un artista o un científico, -gracias por ese ejemplo, me han ayudado a entenderme! mejor- que también pueden sentirse arrastrados en la esa tarea de "desciframiento" de la realidad a través del lenguaje que les ofrece su propia disciplina... un poco como tú te sientes arrastrado a la caza de tus bichos, tus luces, y tus investigaciones, no?

Interesante eso que señalas Iluminaciones del doble movimiento expansivo e introspectivo de La Ribot, no lo había pensado así pero ayuda a poder pensar también el enigma de esos realistas cuyo movimiento también es doble y contradictorio

en el fondo de estas (mis) rarezas está, creo, la relación que yo establezco entre el saber/comprender/descifrar y el sentirse vivo


por cierto, esta noche he soñado que Frikosal nos daba clases de arte japonés!!

Vicent Adsuara i Rollan dijo...

Yo creo Vanessa que un cierto optimismo de viaje, es decir el que vemos a la vuelta de la esquina, el que nos permite seguir caminando y escribiendo y creando y llenando la realidad siempre es imprescindible, pero luego está la contrapartida, un Thanatos de lo lejano, un principio de muerte, que en los psicóticos se junta con el Eros o así lo veo en mí, en el que a largo plazo hay que "pactar" consigo mismo para poder poner en funcionamiento el Eros que está o estaba antes del pacto totalmente oscurecido.
Hay veces que un psicótico no se atreve a nada, ni a ir a por el pan, por un terror en el caso de la esquizofrenia a no poder pedir el pan al dueño de la tahona, o a pensar que tres problemas juntos pueden hacerle olvidar los pequeños y insignificantes pasos, que obvia todo el mundo, en los que se divide cada uno de esos tres problemas, queriendolos tener los trece o catorce supuestos subproblemas en la cabeza en cada momento hasta el momento de solucionarlos, esto es el Thanatos, pero yo creo que una de las funciones del analista es poner en marcha el Eros, la alegría vital de la libido, aunque para ello haya que pactar una "muerte" futura (Y hablo metafóricamente y por intuición, pues no he penetrado demasiado en los intrincados mundos de la práctica psicoanalítica)en la que hay que aceptar la propia degradación, mira, yo, un día acepté mi futura muerte, cosa que me hizo dar un salto en la escalera del abismo de que he hablado antes, esta muerte no representa el que vayas a aceptar morir mañana, sino pensar que de ninguna manera soy eterno y debo luchar por conseguir la unión de mi propio deseo con el objeto de deseo, pero sabiendo que un día todo acabará, no sé, no te lo sé explicar de una manera psicoanalítica, pero sólo te diré que para un psicótico moverse hacia el objeto o un simple objeto de deseo es una tarea árdua, aunque sólo sea moverse del sillón (En mis peores momentos, a la edad de 18 años en que tuve la primera crisis psicótica)para ir a la calle a ver un par de amigos.
Lo que ha hecho el psicoanálisis por mí, pese a que me hayáis visto, y perdona que hable de cosas íntimas, pero es algo que ayuda mucho a quien te escucha (ay si todo el mundo dejara de ocultar sentimientos que pueden decirse, yo he tenido que descubrirme y descubrir el mundo a partir de los 30 años de edad)es pese a que me hayáis visto delirar, todo un trabajo mastodóntico, y si te digo la verdad en mis 30 años de historial psicótico he tenido 4 crisis cada vez menos largas, hasta la última que la he pasado en activo.
Y sí, yo pienso en los psicoanalistas que escuchan a pacientes, y no es mi caso, que intentan convencerlos de que actuar, crear y producir es morir, un tremendo pesimismo con el que entra cualquier psicótico que hay o tiene la tarea el analista de desmontar y hacer posible o apetecible el producir al paciente, situarlo en su discurso o en el discurso que más a gusto se encuentra y hacerle crear un mundo, su propio mundo para poder desde él comenzar a caminar.
Lo último que desea el paciente psicótico es que le digan: _Haz esto, o matricúlate en... o busca amigos, y ahí está el analista que seguramente debe salir de su consulta a ver que aún está vivo. Lo comprendo perfectamente, y con este ultimo también está el producir, el crear, el caminar.
Bien no te he dicho nada que no sepas por tu cultura psicológica o psicoanalítica pero me he visto en la obligación de realzar los logros que ha hecho en mí el psicoanálisis. Bien Vanessa voy a comentar el artículo del link, hasta la vista y que tengas una buena semana yo voy a leer eso y a estudiar acto seguido, bien, un abrazo y disfruta del saber que te da la terapia y compártelo con todos nosotros como hasta ahora, venga hasta otra.

elpasaeltiempo dijo...

HOla objeto a! Me gusto muchisimo el pequeño texto del final, especialmente que no exista alma aberrante, ya que todos respondemos a razones internas, eso me puso a pensar en cuantas veces me senti sin rumbo, perdida, vagando, sin saber que todo el tiempo vamos tras el deseo, y es éste nuestra razón interna que -oculta- nos guía.

Cuando hablas del psicótico, recordé que al cursar Psiquiatria tuve la experiencia de ir durante un mes a un neuropsiquiatrico de mujeres, donde casi todos los días escuchábamos el discurso psicótico de las pacientes. El recuerdo más nítido que tengo de ese mes es la sensación de angustia constante mientras estaba alli y cuando salía. Hoy probaría repetir esa experiencia ya que cuento con más análisis encima, pero esa especie de presentación de enfermos que pretendian hacer como Lacan, frente a los alumnos, me entristecía muchisimo, ya que terminaba siendo un circo en donde el loco era el raro, el diferente, el payaso, al cual esa exposición no ayudaba. Creo que justamente ahí residía mi angustia. Y yo también necesitaba, no sólo bajar a la calle, sino estar lo suficientemente lejos de ese lugar para sentirme viva. Ahora que lo recuerdo, ese mes creo que fui un espectro gris como las paredes de ese neuropsiquiátrico y el invierno que me acompañaba.

Perdón por la extensión! Pero me gustó mucho el post.

Abrazos!!

frikosal dijo...

"por cierto, esta noche he soñado que Frikosal nos daba clases de arte japonés!!"

:)

Espero que no fuera una pesadilla !

En una parada de libros de segunda mano vi uno titulado (más o menos) "Psicoanálisis y crítica literaria", lo compré por que venía un capítulo sobre un cuento de Borges. Pero se me hace muy difícil, creo que tu lo vas a aprovechar más, cuando nos veamos (si quieres) te lo daré.

zbelnu dijo...

Qué interesante post, me siento concernida, claro, por lo de "alguien cercano se pregunta..." aunque sigo sin ver clara la metáfora del psicoanalista sobre el encuentro con el psicótico, pero agradezco tu explicación del significado. Me interesa mucho todo lo que explicas de la pulsión de muerte y de vida, del goce, y de ese encuentro... Me voy a ver si me repongo en yoga, pero lo releeré...

zbelnu dijo...

Ah, y qué preciosa foto!

Anónimo dijo...

Es cierto que cuando, como dices en tus rarezas”, descifrar nos da ese más de vida, una sensación de estar en el presente, sin medias tintas.
Sí, cuando un científico por la tv dice, sé de esto, esto es lo que llego a explicarme, esto os explico, la ciencia ha llegado ahora a estas conclusiones…está actuando como el analista. Cuando desbordado por lo que el Otro le acaba de mostrar, y que no está en los libros de ciencia. De hecho Freud llena muchas de sus páginas con estos casos, como tú dices. Relatos al fin y al cabo, insondables algunos. O literariamente estructurados, según el psicoanálisis.
iluminaciones.

el objeto a dijo...

hola a todos!
Vicent muchas gracias por tu honesto comentario, que sí me aclara cosas, y me ayuda a entender. Me parece muy bonito lo que explicas de pactar una "muerte futura", como idea que tal vez desbloquee ciertos temores que a uno le impiden ir hacia la vida, y también me ha alentado el lugar en el que sitúas a un buen analista. Está claro que a ti ese lugar te ha servido para encontrar tu relato, tu camino, esos logros de los que hablas que has conseguido tú. Créeme, el acercamiento al objeto de su deseo también es tarea árdua para el neurótico, aunque este disponga de otros recursos que le facilitan esa relación.

hola elPasaelTiempo, me alegra resonaran las sabias palabras chinas, que yo siempre encuentro entrelazadas a lo psicoanalíco,
Muy impresionante lo que explicas de tu experiencia psiquiátrica. Precisamente fue Lacan el que dejó de hacer presentaciones de enfermos, y la semana pasada alguien criticaba que se le hubiera copiado en eso. A mi hay muchas cosas del mundo psiquiátrico y psicoanalítico que no me gustan, en cambio sí sé distinguir cuando alguien tiene el talento poético para humanizar y dignificar ese entendimiento, y trabajarlo de otra manera. Más china y elíptica, pero no por ello más superficial. Conoces ese libro mágico, La locura Wittgestein, de Françoise Davoine? siempre pienso en él cuando temo caer en la angustia o la tristeza de la que hablas

hola Frikosal, ya me enseñarás ese libro, y como ya te dije hoy fue un sueño lleno de láminas antiguas de flores y frutas, muy bello! y tu de profesor, genial

hola ZBel(la), creo que la clave de esa metáfora sobre el compromiso, sobre cómo absorbe a la persona del analista esa necesidad de entender, está un poco en la comparación de Iluminaciones con el artista y el científico, desbordado por algo que está más allá de los libros, pero que se despliega y lo interroga frente a él
Y esas polaroids japonesas, con sabor a sake

Iluminaciones gracias de nuevo por tus puntuaciones, en las que reconozco perfectamente lo que intentaba decir, "desbordado por lo que el Otro le acaba de mostrar" y que aunque no esté en los libros de ciencia, al final es con ello con lo que se escriben.
Relatos insondables (como los de Freud) pero no por ello menos iluminadores

elpasaeltiempo dijo...

No conozco el libro, pero intentare conseguirlo. Gracias por la recomendacion!!

cacho de pan dijo...

Parece que el que fuera para mí IChing (un libro que me acompaña en los últimos 45 años de mi vida) ha cambiado de nombre.
Cosas del comercio finalmente. Pekin es Beijing y la Crisis Mundial un ajuste de cuentas.
Lo que da pena es que alguien, para vender SU producto, necesite desprestigiar el serio, aunque más antiguo quizás, trabajo de los otros. No creo que la primera labor seria de traducción al castellano (en los setenta) de un estudioso como el científico argentino Vogelman, con prólogo de Jung y un poema de Borges (reeditado en España 20 años después)pueda despreciarse, salvo que se parta del más absoluto desconocimiento.
Por si te interesa, hay varios sitios en internet -argentinos- que se dedican al estudio y difusión de este libro tan fundamental.

Gise =) dijo...

Es como que el analista necesitara un toque de realidad y de exixtencia por eso baja a la calle( se conecta con gente que es real)???
Debe ser muy dificil trabajar con pacientes psicoticos y estar en equilibrio interno no?? es por eso que los analistas hacen analisis???
Me gusta la traducción que transcribes al final pero aunque las cosas obedezcan a una razon interna deja de ser aberrante??? eso no lo entendi...lo siento me lie y no entendi el concepto...
Besitos petita, cuantas cosas aprendo con tus post...!!!!

el objeto a dijo...

pequeño saltamontes Cachopaniano, yerras completamente. El "nuevo" nombre del I Jing no tiene nada de comercial, sino que se corresponde con la transcripción oficial y standard del chino desde hace más de 50 años, el pinying. La transcripción antigua I Ching pertenece a un sistema antiguo creado para/por los occidentales que no se usa. ES como si nos empeñáramos en llamar a los rusos soviéticos y a rusa la URS.

Por otro lado he esperado a encontrar por casa el ejemplar de la versión española Wilheim-Vogelmann, para contestarte porque dudaba de mis recuerdos. Efectivamente esas traducciones son muy orientalistas y eurocentristas, pero muy poco chinas y están llenas de pasajes e imágenes que aparecen oscuras y enigmáticas, cuando en realidad constituyen claves luminosas e iluminadas para entender mejor y más profundamente el rico, interesante y moderno pensamiento chino antiguo,

lo siento, querido, pero te equivocas de lleno

cacho de pan dijo...

Así que todos los medios siguieron hablando de los olimpíadas de Pekín de puro ignorantes?finalmente da igual, no soy orientalista, pero esa versión tan equivocada difundió el IChing desde hace cuarenta años(!), más de que lo que supongo podrá hacer ahora esta tan aggiornada...
y con Borges y Jung por medio.

el objeto a dijo...

Cacho, el caso de las ciudades es otro. Es lo mismo que New York o Nueva York, todo depende si el nombre se dice en la lengua original o en la propia.
El caso del I Ching es diferente, puesto que el título el español es Libro de los Cambios o las Mutaciones, el nombre en chino standard es Yi Jing, y el nombre en transcripción antigua es I Ching. En cualquier caso, yo creo que ES CORRECTA CUALQUIERA DE LAS TRES FORMAS, y me parece muy bien que cada cual utilice la que le resulte más familiar, lo que me parece una chorrada es CRITICAR a alguien que utiliza la forma que más se acerca al uso que se le da en la actualidad.
El caracter de Jing ( Ching en la antigüedad colonialista) es muy corriente y en este contexto significa "libro clásico". Para cualquier persona le lea o entienda chino "Ching" no remite a este signo, tampoco para un chino, y en el fondo es mucho más confuso.

Respeto mucho la versión de Wilheim, pero me interesa señalar que tradujeron ese texto, ya de por si muy enigmático, en una dirección de la sinología antigua muy interesada en ver en lo chino algo incomprensible, oscuro e irracional, cuando, gracias a dios, la sinología de hoy trata de iluminar.
No todo el pasado siempre fue mejor!

cacho de pan dijo...

Por supuesto que no todo lo pasado fue mejor -descalificadora y superficial sentencia- pero tampoco todo lo recién editado, por ese sólo hecho, resulta más profundo.
Para mí el Iching nunca resultó oscuro. Daba posibilidades a mi imaginación, ya que no pretendo que sea un libro "científico".

el objeto a dijo...

exacto Cacho! ahora sí que lo has entendido, el I Ching leído como libro-oráculo mejor que no diga demasiado y así cada uno lo llena con lo que quiere y se deja llevar por sus propios instintos y derroteros poéticos,

si en cambio alguien desea leerlo como libro esencial del pensamiento y filosofía china, con la traducción a la que aludes, va un poco de cráneo. Y en cambio con esta nueva versión, más rigurosa en ese sentido, podrá hacerlo de manera más inteligente y clara