1.5.10

Freud resiste ( y empieza el baff)


DUST OF SPRING (桜花びら), originally uploaded by ajpscs.

No sé si ya ha llegado o si llegará aquí la polémica provocada en Francia por el libro de Michel Onfray. En cualquier caso, se la resumo ahora mismo y paso a precisar que aunque Onfray pretenda centrarla en si es posible o no una lectura crítica de Freud (Onfray llega tarde y no se entera, no es que sea posible sino que es obligada, necesaria, benigna y la mejor manera de rendirle homenaje al propio S. Freud, promovida ante todo por los analistas), lo cierto es que como ya señalan algunos autores la verdadera polémica es qué tipo de intereses marketinianos y mercenarios están en juego en el mundo editorial y la prensa para estar dando cabida y credibilidad a una obra como ésta. La polémica, en cualquier caso, es muy bienvenida, al menos en el país vecino se debate y se discute. Confieso que ni lo he leído ni tengo intención de hacerlo, no porque me rasgue las vestiduras sino porque no hay nada nuevo que no hayan escrito otros y mejor, -aunque parece que en su conjunto las fabulaciones resultan aquí más ridículas e infundadas, más incongruentes, como por ejemplo cuando dice que Freud dejó embarazada a su cuñada y la obligó a abortar a una edad en que no hay mujer que conciba, o lo supone adepto a los regímenes fascistas, creo que incluso cómplice o partidario del holocausto. En el retrato que se esfuerza por defender Onfray presenta a Freud como a un mentiroso decadente, un fracasado, depravado y codicioso conspirador, que hizo del psicoanálisis una religión (la otra gran fobia de Onfray), y de su pseudo-ciencia que nunca ha curado a nadie (!!) una gran impostura. Alega estar haciendo una lectura nietzcheiana, demostrando que “una filosofía es siempre una autobiografía de su autor”, sin darse cuenta de que es seguramente su propia experiencia en un internado religioso, testigo de ciertos abusos por parte de los curas, la que ha hecho armarse con la ateología y ahora remeter con su lectura fóbica de S. Freud. No está en mi intención rebatir aquí las tesis de su libro, lean si les interesa a la lúcida y valiente historiadora E. Roudinesco (aquí en castellano) o a Bernard Henri Lévy, (tb en castellano) o a tantos otros que lo hacen mejor, o sino escuchen a propio Onfray ponerse en evidencia en youtube. También creo que los mayores oprobios son del orden histórico, los psicoanalistas, al fin y al cabo, ya estamos acostumbrados a ataques irracionales, a malentendidos constantes con los términos y conceptos, incluso a esa pregunta tendenciosa que se repite, ¿pero no está S. Freud superado? Ahora siempre me acuerdo de un artículo de Eugenio Trías publicado hace un par de messe: A Sigmund Freud siempre se le quiere superar. Pero todas las veces que se intenta sucede lo mismo: se regresa a espacios anteriores a Freud. Puede que su lenguaje esté anticuado. Una espesa costra positivista le recubre, dificultando acaso su lectura. (...) Sigue siendo piedra de escándalo pese a que nadie puede discutirle su naturaleza de clásico, fundador de instituciones de salud, inspirador de la mejor filosofía (Foucault, Derrida, Deleuze, Adorno, Walter Benjamin, ) aun cuando sea obligación de ésta discutirle, criticarle, pero siempre desde el reconocimiento de sus logros y de haber pasado por su escuela. Freud es un clásico y como tal no puede ser superado. Debe ser siempre visitado, comprendido y discutido. Estoy de acuerdo además con E. Trías en que no es posible convivir con la modernidad sin conocerlo. Y también considero que muchos de los que desconfían de él o lo atacan, están en el fondo sirviéndose de la teoría freudiana sin darse cuenta, y que sus aportaciones van más allá de su especialidad y pertenecen al dominio de las ideas.
Y frente a ese debate eterno de si el psicoanálisis puede o no considerarse una ciencia, me he acordado de una respuesta de Lacan en 1973 a Le Monde cuando le preguntan sobre eso: "Antes que Freud delimitara la idea del inconsciente toda palabra era tomada a pie juntillas. Desde entonces de lo que se trata es de recelar hasta de la noción de sujeto- etimológicamente, lo que está por debajo, nada más, - y cuya característica es no saber. (…) Usted dirá que no es muy científico. De eso se trata. En cierto modo siempre lo somos en exceso frente a una realidad que desmiente y desafía los sistemas. Así, Freud desconfía de la apariencia de filosofía que ofrece el verbo ser, que los chinos tienen la suerte de no encontrar por todas partes, como nos pasa a nosotros. En el fondo, lo que Freud quería esbozar es una nueva lógica. No una lógica que pusiera orden en el mundo, sino una que por fin tendría en cuenta su desorden, lo que el inconsciente tiene de inclasificable, de indecente, de azaroso, de irregular, de incompleto, de indecible, y que daría cuenta del impasse de la palabra misma."
Y ahí hay algo obviamente insoportable para Onfray. Jean-Luc Porquet no estuvo mal en Le Canard Enchainé tampoco. Y ahí deberíamos recuperar a Derrida con esa idea de que se capaz de desonstruir a los grandes maestros, no para cargárselo todo de ellos sino para ser capaz de recuperar y reelaborar lo que cada uno ha podido aportar. O mejor que eso, de nuevo a Lacan con su teorización de la lógica del todo y no-todo. (En eso ando últimamente… con la clínica de lo femenino (que no de las mujeres) gracias a la letra china, el zen y a un luminoso seminario de Rithée Cevasco. ) En cualquier caso, éstos no son buenos momentos para el psicoanalista, arrinconado por la tecnocracia cognitivista, el imperialismo farmacéutico y el negocio de la siempre light autoayuda, pero como dice BHL, el psicoanálisis que ya está acostumbrado, se repondrá, mientras que Michel Onfray, no es tan seguro.
Hoy empieza el Baff! me voy corriendo al cine...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, tal vez cuesta más profundizar en los temas, aún a costa de uno, que sacar rédito y justificar las intenciones propias. Yo, que no he sido muy devoto de Freud, precisamente por la forma de abarcarlo todo, de no dejar casi algunos aspectos, a lo inexplicable, por eso mismo, pienso que es motivo de estudio, aunque sea para luchar contra sus razonamientos yendo hacia adelante siempre. A Trías lo seguí algo hace tiempo, me interesaron sus libros sobre El límite, o los Límites. Y su libro sobre Goethe. Siempre resulta esclarecedor.
Iluminaciones.

DanteBertini dijo...

qué suerte esa ilusión cinéfila!

Me recomendaron el tratado de ateísmo de Onfray en Lleida, entre películas de divulgación clerical y desayunos conversados.
Todavía no me acerqué a él.
"Freud ha muerto", decían en Buenos Aires los enteradillos hace cuarenta años. No se si alguno de ellos sigue vivo.

Anónimo dijo...

Yo voy a decir una animalada pero allá va:
El psicoanálisis no se perderá nunca, nunca saldrá derrotado porque es el Hombre mismo.
Con ello no dejo atrás religiones o ideologías, sino que deja a todas entrar en su gran casa.
De todas maneras siempre será residual, pero el día que lo prohiban volverá a salir un Sócrates con su semblante del falo y un Nietzsche que con su rebeldía coetáneamente dará lugar a otro Freud.
Bien, te dejo con este mensaje un tanto optimista si así lo quieres ver, que lo es ciertamente.
Un abrazo de Vicent.

el objeto a dijo...

hola Iluminaciones,
cuando dices "por la forma de abarcarlo todo, de no dejar..." ¿te refieres a Freud o a ti mismo? (curiosidad...)
A mí Freud me ha costado y me cuesta un montón... su estilo no me gusta nada, y al principio yo estaba llena de resistencias... de hecho aún tengo unas cuantas. Si he logrado entenderlo y leerlo un poco es gracias a otros autores y lectores que han sabido "traducirme" y deshacerse de esa costra positivista de la que tan bien habla Trías. Como analista hay temas suyos que no me interesan nada, no creo en absoluto en el Edipo, y la interpretación que me interesa es otra, creo que efectivamente parte de su teoría estaba muy ligada a su propio fantasma, pero eso no quita que el camino que él abrió fuera fundamental y a mí me haya permitido encontrar mi lenguaje, un prisma a través del cual poder entender el mundo y tratar con eso indecible, lo inexplicable... Fue un trabajador obsesivo y tuvo mucho valor para empezar de nuevo a menudo y reconocer sus fracasos, continuamente, hoy en día es algo raro.
de Trías también me interesaron algunas cosas, pero antes los filósofos me aburrían más. Ahora en cambio, gracias al psicoanálisis, creo, al hecho de poder integrar lo no dicho en su discurso, consigo leerlos de otra manera.
Pensaba en ti esta semana... ahora que no tienes blog, escribes o haces algo que yo pueda ver/leer (te sigo echando de menos...)

querido Dante,
pues me interesaría mucho saber si te gusta Onfray, a mí me aburre siempre, pero seguro que tu lectura me aportaría algo nuevo, yo lo tengo en francés, si quieres te lo dejo,
Freud está muerto, pero algunos muertos siguen dando mucha guerra, y teniendo más cosas que decir que algunos vivos!
me voy corriendo al Baff q ver un documental de una cocinera japonesa sobre la cocina, la comida, el té... la repiten el miércoles, creo que es fantástica

abrazos

el objeto a dijo...

Gracias Vicent! por tu optimismo de hoy, que me viene de perlas... Creo que tu comentario se publicaba mientras yo contestaba y no lo vi hasta después.
Creo que, como indicas, no se trata de dejar atrás religiones ni ideologías, sino de dar entrada y permitir que brote en nosotros cierta valentía, también permitir que lo residual sea tenido en cuenta, y no, como pretenda Onfray, sacar de escena lo que duele o molesta,
abrazos Vicent! gracias por pasarte

Belnu dijo...

Muy buen post que ilustra perfectamente lo que está ocurriendo, y además citas esa idea de Derrida que yo siempre cito y que me parece clave, de deconstruir a los maestros, rechazando su parte dogmática y recuperando lo que sigue vigente, actualizándolos en ese gesto! En lugar de quemarlos tontamente como ídolos caídos. En el fondo ese fuego forma parte de ese mismo temeor reverencial que el propio Omfray delata. La saludable posición de desconfiar de todo sí encajaría con una actitud científica, que debería dudar, y de mostrar el desorden del mundo... eso hay que seguir reivindicándolo!
Pero efectivamente estamos en un momento oscuro en que predomina lo farmacológico-policial, se intenta matar todo lo libre y humanístico y el psicoanálisis está ahí, donde el humanismo...

el objeto a dijo...

Sí, Bel, esa cita de Derrida que tú siempre reivindicas y que a mí me parece tan esencial hoy en día,
Inevitable no pensar en este estado higiénico-policial en el que nos hallamos inmersos, estas semanas con la polémica ley del TAI,
yo me acordaba de Jacques Rancière y sus interesantes reflexiones acerca de la política. Él se esfuerza en diferenciar política de la policía, la política no es un ejercicio de poder, tampoco de consenso, él habla del desacuerdo y de la posibilidad de hacer algo con eso...
En todo caso,como dice Vicent, el psicoanálisis seguirá siendo algo residual, y como comentábamos, seguramente este libro y la polémica de Onfray sirvan para algo
Gracias!