11.9.11

lo que aún no es

photo by Masaaki Miyara

Una parte de lo que vivimos y lo que nos motiva permanece inaccesible para nosotros. Es algo que queda demostrado hoy en día incluso desde la perspectiva de las neurociencias. Si la experiencia del análisis me ha desvelado algo esencial sobre todo esto, es que por lo general no sólo encontramos, sino que también construimos el sentido y las verdaderas razones que nos han empujado a actuar de una determinada manera, sólo a posteriori. Y por eso, por mucho que nos aferremos y nos abonemos al sentido como si de un salvavidas se tratara, éste sólo puede sostenernos y pertenecernos momentáneamente.... La experiencia del lenguaje se encuentra atravesada por el mismo desconocimiento del yo- que-habla y nos enfrenta con los mismos ángulos ciegos respecto a lo que está en juego. Hablar puede ser doloroso, pero también liberador, cuando uno acepta el atravesamiento. A veces es la única salida para superar el salto al vacío.
Un amigo me hablaba hace unos días de un filósofo- académico, que al enseñar filosofía intentaba negar toda referencia a la subjetividad y biografía del pensador, alegando que lo único que contaba se encontraba en el texto. Como si el texto y la letra pudieran existir sin fisuras, y escapar a lo contingente y al equívoco, y entre texto y sentido no hubiese sino una continuidad y acople perfectos. Su pretensión sería la de un loco, pensaba, si no fuese porque había inventado una trampa, que lo salvaba de la enajenación: su método consistía (si lo entendí bien) en ir centrándose y eligiendo algunas palabras del texto de estudio, y ponerlas en relación con palabras y nociones de otros textos, épocas y autores. Haciendo eso conseguía introducir algo de la alteridad del texto, del equívoco y la ambigüedad, de lo inesperado, un sentido nuevo y, claramente, algo de su propio inconsciente y deseo. Al fin y al cabo, se trata de una asociación libre, y la subjetividad es siempre intersubjetividad.
Esta anécdota me ha hecho pensar en que nosotros hacemos algo parecido y traicionando sin querer nuestra coherencia, muchas veces acertamos al equivocarnos y nos salvamos, haciendo saltar por los aires la fortaleza construida alrededor, desde la que al final ya no se ve nada, y nuestro texto resulta ilegible.
Y pienso en Lacan, cuando en su seminario del 19 de abril del 77, les dice a los analistas que lean un librillo sobre poética china, si quieren saber algo del inconsciente y hacer audible otra cosa diferente al sentido . “Ya que el sentido es lo que resuena con la ayuda del significante, pero lo que resuena no va muy lejos, es más bien blando. El sentido tampona, pero con la ayuda de lo que llamamos escritura poética, podréis haceros una idea de lo que podría ser la interpretación de un analista” Y no me refiero a lo chino, sino a la fisura, al vacío y el espacio evocado que implica la dimensión poética (sin que necesariamente sea poesía) de la experiencia, necesaria para cualquiera que quiera poder escuchar algo diferente al sentido.

Mi amigo, el traductor, escritor y poeta Sameer Rawal me regaló antes de irse a New Delhi un libro recién publicado por el Café Central y Endolls, Espigues de blat amb vents de l’est, que se presentará este octubre. Sameer, además de ser el responsable de la selección y autor de algunos poemas, se ha encargado de la traducción al catalán junto a Dolors Udina, de poemas de cinco escritores indios actuales, que escriben en hindi e inglés. La opacidad y transparencia radicales del lenguaje conviven de manera natural en esta versión a tres lenguas, llena de sombras y vacíos. La lectura es una caída, como en los versos de Teji Grover, “No existeixen significats/ no n’hi ha- /T’arribaran com després d’un ruixat/ la caiguda/ de l’aigua/ damunt les fulles

Para D. W. Winnicot la fantasía era la condición de verdad del sujeto, y la creatividad la de su salud mental. Él habla además de una tercera realidad del ser humano, que no es ni la exterior ni la interior, sino una intermedia de la experiencia, un espacio potencial donde las cosas aún no son ni han cerrado todavía su sentido. Es el espacio que abre lo poético, lo musical, y que constituye la fisura en una trama que de otro modo resultaría asfixiante e inaccesible para nosotros.

"El amor es un nido hecho al aire libre" (Giriraj Kiradoo)

17 comentarios:

luis roca jusmet dijo...

Buenos días Vanessa,
te escribo con placer el primer comentario a tu artículo, que me ha emocionado. Cuanto cuesta llegara entender esta aceptación de lo contingente de la vida. Intentamos controlar, planificar mientras se nos escapa lo real y no entendemos que una decisión racional, calculada nos puede conducir al desastre y un error a consecuencias o experiencias importantes, interesantes. El horror al vacío nos lleva a taponar la falta,la fisura. En un mensaje que te he escrito personalmente he puesto libro en lugar de libre. también los libros nos pueden llevar a obturar esta falta que debemos aceptar, este vacío que siempre está abierto. Esperamos ( como tan bien escenifició Samuel Beckket)algo que nunca llega ni puede llegar para escaparnos de este vacío ( esperamos, el Hombre, la Mujer, el Maestro, el Ideal...).
Me ha gustados mucho

Vicent dijo...

En mi análisis, Vanessa, todo fue encajándose como en un puzle, de golpe todo salió al no-sentido, al por hacer, a la página en blanco, y al incompleto, que fue casado con lo completo fálico masculino, para dar el resultado de un camino, tipo del camino que nos enseñan los indues o los filósofos y poetas orientales, no fue lo importante el sentido, que como tú dices construí a posteriori, y quizá ayudado por el deseo de mi analista, sino que se construyó una forma de andar el camino, un camino mío e instransferiblemente mío y no exportable, pese a que el deseo de mi analizante hubo tenido su importancia.
El sentido es como lo masculino, por tanto faltado de su complemento, lo femenino e infinito por histérico i dialéctico, ambos de la mano, junto con la chispa, que se puede encontrar en el amor o en la amistad o amor a la escritura conforma también con la tierra, con aquello que es aceptación de la imperfección y la falta formó el nudo que es borromeo y gordiano en mí.
La verdad es que cuando una persona vive haciendo lo que desea llega incluso a minimizar los errores del inconsciente, pues los adopta como actos perfectamente útiles, es lo que tú dices de la equivocación válida, y como dice Luis Roca podemos llegar al mayor de los equívocos si controlamos y creemos prever el desenlace que viene a una elección, lo más importante que enseña el análisis es la naturalidad del deseo.

Bueno, Vaessa me ha encantado tu artículo, veo que sigues en la brecha del análisis, yo ahora sí que lo he acabado definitivamente, y me encuentro en la primavera de mi vida, eso sí con mis años y mi tabaco, je, je, je... En fin Vanessa un fuerte abrazo y te he de decir que me ha alegrado mucho tu comentario a mi artículo.

Un beso cariñoso y de amigo.

Vicent.

Bel M. dijo...

Y sólo la poesía puede decir en el margen, acercarse al límite de eso que no se alcanza. Deseando leer ese libro hindú, deseando encontrar en mis cajas (hace poco me he mudado) el libro sobre neurociencia que citas y encantada de leerte otra vez (¡por fin!).

el objeto a dijo...

hola Luis, gracias por tu lapsus (un poco chino, en mi asociación libre) y tu lectura generosa. Me ha encantado la referencia a Beckett...

Vicent, qué bueno ese resumen de tu análisis, qué bien que lo has explicado, el cierre hacia el no-sentido, y el acompañamiento del deseo del analista. Ya lo he visto en tu blog, se lee que has contruido ese camino tuyo del que hablas, tu escritura lo transmite muy bien y tu uso siempre de la filosofía, tus citas a Ortega, tu humor tan tuyo. Bien por tu primavera conquistada y gracias por pasarte.

Bel M., sí, será ese saber poético del que hablaba Lacan el que te hace tan psicoanalítica...? Te has mudado?? pues enhorabuena y ya me contarás. Suerte con las cajas!
un abrazo

Pierre Muaddib dijo...

Quizá lo que hace tan importante al lenguaje poético en ello es que en si mismo no esta ahí para señalar estrictamente sino para hacer estallar las decisiones detrás de los "automatismos" implícitos en nuestra discursividad.

Desde luego, muchos problemas se generan cuando esto se lleva a la dupla creación-interpretación de lo "literario". De un lado, implica aceptar la presencia de algo más esclavizante que el con-texto en lo que luce como (re)escritura creativa. Encima de ello, plantea un vacío que resistirá toda operación hermeneútica. Plantea entonces poetas que aceptan que son "poseidos" por algo sin que eso les lleve al afectamiento. Plantea "críticos" que en lugar de descubrir al criminal sólo pueden ayudarnos a trazar la cinta amarilla con el que el discurso rodeó lo real en ese momento poético.

Volveré sobre las notas de Joyce.

Un gusto ver que publicas otra vez.

Saludos desde la Suite
www.suitedsastre.blogspot.com

y saludos desde la Olla
www.piedrasdesopa.blogspot.com

Anónimo dijo...

Un abrazo. Cuando quieras te paso mi correo. Me alegra seguir leyéndo tus contrastadas reflexiones.
iluminaciones.

Bel M. dijo...

Vanessa, hoy he estado en la presentación del libro de tu amigo Sameer Rawal. Nunca te agradeceré bastante la recomendación. Ha sido un acto casi mágico (las anécdotas, las intervenciones, las lecturas, los poemas) que me ha restaurado de un día un poco difícil. Pensaba que tal vez estarías allí...

el objeto a dijo...

Gracias Pierre... sí, exactamente ese volver a poner en circulación el sentido y abrir posibilidades, sin cerrar ni subyugar a ningún discurso, una especie de disidencia del sentido.

Bel! sí, tuve algo que no pude mover y no pude estar. Pero me alegra mucho que pudieras ir y que lo disfrutaras. Echo de menos esos acontecimientos urbanos... Ahora llamo a Sameer!

Iluminaciones, gracias por pasarte. sigo en un momento de poca escritura... qué bien nos iría tu blog en estos momentos. Me encantaría ese correo, creo que el mío lo tienes (vanessanunez@gmail.com) Por cierto, si pasas por aquí antes del fin de semana. Me voy a Madrid a ver el Prado, no sé si hay alguna cosa más interesante en estos momentos... si tienes algo que recomendar para este finde...
abrazo

Anónimo dijo...

La Xina és jurisdicció teua Vanessa.

El teu àngel de la guarda.

Vicent dijo...

Y tu juris-prudencia (aristotélica) si quieres o budista o zen.

Un beso y un Adiós para siempre.

Seguiré comentándote si escribes en el blog.

Dante Bertini dijo...

Precioso rincón, se parece a los de mi(s) casa(s)...
Y es, con o sin dudas, con o sin fisuras.

El dvende de la gvarda dijo...

Por fin ... encuentro un blog que hable del psicoanalisis lacaniano.
Me resulta fascinante y me da vertigo ver cuanto hay que no se.
Me bebere este blog y lo que encuentre relacionado "a poco a poco".
Un saludo; y simplemente, gracias por publicar.
Mil gracias

Anónimo dijo...

por qué no publicas más entradas ya?

Anónimo dijo...

se extrañan muchísimo tus palabras

Anónimo dijo...

cada tanto vuelvo a entrar con la esperanza de encontrar un nuevo post tuyo... pero si es que no seguis escribiendo por lo menos no cierres el blog por favor.

Anónimo dijo...

Guardamos la esperanza que regresen tus palabras

Anónimo dijo...

vuelveeeeee!!