7.12.07

el mapping de la cosa

fotograma de Life of O-Haru de Kenji Mizoguchi
Llevaba varios días cruzándome con personas ciegas por la calle, y de repente me dio esa sensación de que me encontraba con ellos en todas partes. Así que la semana pasada, cuando estando en Madrid vi delante mío un chico joven negro que era ciego, tuve esa sensación de familiaridad y me quedé caminando detrás de él, observándole como queriendo protegerlo en el trayecto que compartíamos . En un momento dado llegamos a un cruce de pasillos y veo que el toma un camino que lleva a una conexión de líneas y que yo debo tomar otro para alcanzar la salida. Sin embargo, y sin pensarlo, tomo su misma dirección y con mucha suavidad poso mis manos sobre su espalda, como deteniéndolo por un instante, me acerco a su oído y le digo en voz baja, - ¿Sabes a dónde te diriges?. Él sin sobresalto alguno y con una sonrisa tranquila me responde: -Quiero ir a la línea 1. Efectivamente el camino que había tomado era el correcto, así que sintiéndome bastante estúpida le digo: -Sí, sí, vas bien, y me despido después de que él muy amable me acabara de tranquilizar con un sonriente Gracias. Mientras salía del subterráneo me di cuenta, -tonta, ingenua de mí- que una persona ciega que coge el metro debe, en principio, saber perfectamente a dónde se dirige, conocer el camino, las direcciones y los posibles pormenores mejor que uno que ve, y que no se puede permitir no conocerlo. Nosotros en cambio, los que vemos, podemos emprender casi cualquier recorrido sin saber a dónde nos dirigimos, e ir decidiéndolo a medida que avanzamos. La suerte del vidente! Pensé. Luego por la tarde, entre dos visitas, conseguí escaparme a ver una pequeña exposición de proyectos de la escultora Susana Solano, cuyas enormes piezas de hierro y malla, sus colinas huecas, sus paredes tramadas, los anillos, sus láminas recortadas y piezas vaciadas me han emocionado siempre, por ese discurso tan no-todo, en que, como dice Lacan, la verdad sólo se dice a medias, uno no puedo decirlo todo, y sabe que no puede atrapar la cosa. La realidad de las obras de Solano está estructurada siempre alrededor de esas piezas abiertas, en red, esos espacios que apuntan siempre a otra superficie que no está pero que sin embargo se dice o apunta, que no sé si sería su reverso, o aún otra cosa. Todo eso mezclado estos días con la lectura del Seminario XVIII que acaba de ser editado en Francia, el seminario más chino de Lakhan que abre hablando de la verdad, del semblante, del discurso, de Gracián, de la ciencia, la observación de los astros, la escritura china y de Mencio. Es precioso porque está lleno de humor, incluso en esa mítica sesión del 20 de enero de 1971 en que se confesará lacaniano por haber estudiado chino en el pasado, y en la que dice también aquello de que la mujer es el soporte de la verdad del hombre.” Para pesar a una persona, no hay como pesar a su mujer” Por cierto, en el blog de los amigos de xoroi, un post muy interesante de Carmen Lafuente sobre la feminidad, sus semblantes y preguntas.

8 comentarios:

zbelnu dijo...

Qué sorpresa la historia del ciego... También yo he pensado en la ceguera hace poco, cuando tuve que esperar con los ojos tapados en un sótano negro a que los del teatro de los sentidos nos trajeran bebidas y comidas, entre risitas sofocadas y la sensación de volver a viejas experiencias de adolescencia teatral. Qué maravilloso fotograma! Qué ganas de ver cine japonés. Qué nostalgia de cualquier otra cosa... Me consuela un poco venir aquí a posarme. Ahora, al volver de Cadaqués, donde la presencia de mis hermanas siempre contiene completamente cualquiera de mis sentimientos, me doy cuenta de que este aniversario también me duele, sobre todo por eso que dije, por lo que no pudo ser.

cacho de pan dijo...

cómo crece esta pequeña a...
narrando con armoniosa maestría una trascendente intrascendencia, mostrándome por primera vez una geisha ¡con su gato cascabelero!
creí que se los comían o que sólo los usaban para hacer ceniceros, pelucas o pequeños plumeros.
lakhan era lacaniano?
vaya egocéntrico!

el objeto a dijo...

sí, sabía que os gustaría esta geisha con gato cascabelero, la película es una joya, os la presto cuando queráis. Gracias por venir a posarte, Zbella, y contenta estés de regreso

En este seminario es cuando se pregunta si es quizá a causa de haber estudiado chino en el pasado que se ha hecho lacaniano... más que egocéntrico, un provocador

cacho de pan dijo...

ernesto sábato, que no me gusta nada, tiene un "informe para ciegos" dentro de su novela "sobre héroes y tumbas". en su época estaba muy bien.

zbelnu dijo...

Sí, recuerdo el informe para ciegos de Sabato...
Yo creo que esa frase de Lacan era parte de su ironía brillante, a mí me encantó esa cita que leí por primera vez en este blog... ¿Cómo que gracias? Si es un alivio mariposear por aquí, yo vengo refugiada...

zbelnu dijo...

Y sí, quiero esa peli!

el objeto a dijo...

uy, un ex mío escritor, José Sanchis Sinisterra había hecho una adaptación teatral del Informe par Ciegos de Sábato, que tuvo mucho éxito hace años, pero lo recuerdo bastante siniestro, al final había esa idea de una sociedad secreta de ciegos que consipiraban en secreto, pero sí, brillante en esa época E.S.

zbelnu dijo...

No puedo evitar pensar en la suerte que tuvo, no por Sábato, sino por vos...