16.3.08

represión brutal

tibetan tent photo by SqueakyMarmot
Sigo con inquietud la noticia de revueltas, protestas y brutal represión en el Tibet. Como muchos de los que lo hemos conocido de cerca ese pueblo de paisajes sublimes, cultura excepcional y gente única, me he estremecido al pensar en la violencia, el sufrimiento que debe de estar viviendo la población tibetana, en Tibet y en el resto de China y todos los tibetanos en el exilio. Lhasa me pareció un sueño cuando estuve ahí, pasamos no sé cuántos días girando alrededor del Jokhan, caminando y mezclándonos con los peregrinos, visitando templos, bebiendo té, observando a la gente. Abandonamos planes de viajes y recorridos, para simplemente estar, y poder quedarnos en la parte vieja de la ciudad sin contar los días, en el techo del mundo, fuera del tiempo. En Lhasa conocía a jóvenes artistas chinos que habían dejado ciudades como Pekín o Nanjin para quedarse a vivir ahí, u otros que viajaban al Tibet constantemente, que practicaban el budismo tibetano desde hacía años y que respetaban y admiraban esa cultura, que desde luego, sabían y reconocían como diferente. Un año más tarde, esta vez sola, y siguiendo los consejos de amigos viajé por zonas tibetanas de las actuales provincias chinas de Gansu y Sichuan, lugares y paisajes maravillosos, ahí pude convivir desde más cerca con monjes y familias tibetanas, comiendo y durmiendo en sus casas o posadas, charlando con ellos, compartiendo autobuses de línea, paseando y permaneciendo durante días en los pueblos-monasterios, como una peregrina más. Sobra decir que me opongo al uso de la violencia, no únicamente ahora, sino a lo largo de toda la ocupación china desde el año 1949, la física, la política, la moral, étnica y cultural, y que la posición china, su paranoia, su exceso de recelo una aberración. Aún así, no suelo comulgar con muchas de las críticas y juicios que se emiten desde occidente. Por eso me he acordado del artículo de esta semana, previa a la crisis, de mi admirado Rafael Poch, la actualidad de China. En él Poch habla de China como paradigma de toda una serie de conflictos, debates y retos de la actualidad global: todos los problemas cruciales para nuestro mundo se encuentran contenidos en ella, los que tienen que ver con la población, con los recursos, con los procesos de desarrollo, industrialización o capitalismo devorador. También con la crisis de los viejos valores occidentales y la necesidad de la emergencia o establecimiento de nuevos. Este periodista brillante y fino observador nos recuerda la demostrada capacidad histórica china para sobrevivir y adaptarse a grandes y penosas dificultades y cambios. Y lo más importante sin duda: “la conciencia de que todo se puede torcer súbitamente es muy viva entre los dirigentes chinos, que perciben y definen su sistema como algo profundamente imperfecto y abierto al cambio.Se pregunta por lo que la tradición china puede aportar a las preguntas que afectan a todo el planeta, y si realmente puede seguir siendo observada " con vehemencia y sin respeto, si debe ser objeto de arrogante aleccionamiento, o sujeto de intercambio y observación." “Solo quien sepa en qué mundo vive, quien sea consciente del momento de este mundo, y de la necesidad imperiosa de una nueva mentalidad basada en otros valores, sabrá apreciar, y respetar, la actualidad de China” Creo que hay mucha gente que se alegra de que los juegos olímpicos sean un a ocasión de oro para denunciar y boicotear a los chinos, pero los cambios, -necesarios-, han de venir de dentro y no imponerse desde fuera, tan hipócrita y arrogantemente, como lo suelen hacer los países que se llenan la boca con la palabra democracia. Lo que está ocurriendo en Tíbet es una tragedia, primero para los tibetanos, pero también para los chinos y el proceso de apertura y normalización que viven. En la crónica de estos últimos dos días, me ha entristecido escuchar que población tibetana, furiosa, esté tomándola con la población hui (musulmana). Normalmente ambas comunidades conviven armoniosamente en pueblos y aldeas, ocupándose estos últimos de las profesiones y tareas más comerciales. Suelen regentar la panadería, la carnicería, la empresa de transporte o ser los profesores rurales de cada pueblo. Dicen que atacan sus establecimientos más en su naturaleza de colonos chinos que como musulmanes. Pero lo cierto es que esta población emigrante china, sea hui o han, impuesta con calzador por el gobierno chino, es la que acaba beneficiándose de la millonaria inversión china en el Tibet de los últimos años, en detrimento de los tibetanos que continuan siendo ciudadanos de segunda en su propia casa. Sé que mi blog suele estar bloqueado y no se puede leer en China, y con esto que escribo será mucho peor. Lo siento por mis amigos, pienso en ellos, y sólo me queda esperar lo mejor… No hay ninguna idea política que justifique el asesinato y la tortura de personas, ni en el Tibet ni en ningún otro lugar del mundo. El otro día escuché en una canción, menos mal que las escopetas no matan las palabras

11 comentarios:

odette farrell dijo...

Terrible...

pero menos mal que las escopetas no matan palabras... excelente post, V.

nomesploraria dijo...

Estos días, cada noticia terrible que he leído me ha hecho pensar en ti :(
No comprendo como es posible causar tanto sufrimiento a unas gentes tan pacíficas.

No estuve en Lasa pero sí en Ladak en 1984, recién abierto a los occidentales. Los amaneceres memorables, mezclarme entre los monjes orando el aire libre después de la salida del sol...

No anem bé.

cacho de pan dijo...

no anem bé...es poco lo que anda bien.
precioso post. bellísimas fotos. me he quedado preso de esos lugares y, sobre todo, de ese cielo de un color humo oscuro que nunca había visto.
civilización y barbarie.
barbarie contra civilización.
ay, qué tristeza...

cacho de pan dijo...

yo no puedo conectar con el blog de mi amiga japonesa: llego pero está todo en blanco. bloqueo?
A juzgar por lo que le pasa a unos amigos argentinos que vienen a verme por tres días, estamos detrás de una cortina de hierro.

el objeto a dijo...

gracias chicos, dudaba si colgar este post, porque no quería banalizar, pero me duele y sorprende lo que pasa, y sentía la necesidad de escribir algo... la situación no mejora

;-(

sólo decir que sé, a ciencia cierta, que muchos, muchos chinos se sienten consternados, inquietos y avergonzados

Anónimo dijo...

Muy necesario tu post y totalmente de acuerdo con este párrafo "Creo que hay mucha gente que se alegra de que los juegos olímpicos sean un a ocasión de oro para denunciar y boicotear a los chinos, pero los cambios, -necesarios-, han de venir de dentro y no imponerse desde fuera, tan hipócrita y arrogantemente, como lo suelen hacer los países que se llenan la boca con la palabra democracia". ¡Si señora, mejor dicho imposible!

En un punto y aparte quisiera hacer algunas consideraciones; el Tibet no fue, ni es solamente un idílico paisaje para conservar como un parque temático y el budismo no puede considerarse libre de violencia. Solo a título de ejemplo: en el Tibet de los siglos XVII y XVIII distintas sectas budistas empuñaron las armas para dirimir sus diferencias, o pensemos en la historia de Sri Lanka dónde ha habido numerosas guerras en nombre del budismo. La teocracia que imperó en el Tibet era un horror, la aristocracia tibetana y el Dalai Lama en el exilio son los únicos que vivieron y viven a cuerpo de rey.
Ciertamente nada justifica la represión China, ni el querer esconder el problema bloqueando You Tube como acabo de leer en Le Monde. Pero es importante ser críticos con las noticias con las que nos estan bombardeando. Las declaraciones del Dalai Lama, las manifestaciones de seguidores budistas en Barcelona o dónde sea, las manifestaciones frente a las embajada china en diferentes ciudades etc. contribuyen a una gran confusión. Por no hablar de Richard Gere o de Bjork.

Además esto solo acaba de empezar, faltan las manifeataciones de la secta Falun Gong, y la de otras minorías como los uigures. El gobierno chino va a tener muchísimo
trabajo.

zbelnu dijo...

Exacto, nos queda la palabra. Toda la razón respecto de la arrogancia hipócrita con que el mundo occidental habla de democracia, no hay más que pensar en Irak, que era al menos una sociedad laica y donde las mujeres podían trabajar y andar por la calle descubiertas, y la invasión occidental no sólo ha destruido el país sino que lo ha islamizado en el sentido medieval, sometiendo a las mujeres. Y es lo mismo en todas partes. Como la denuncia de las ejecuciones en Cuba pero no de las de EEUU. Cómo un país puede considerarse democrático con pena de muerte?
Ý en cuanto a esa violencia que acaba enfrentando a dos comunidades que convivían armoniosamente, qué tristemente familiar suena, en efecto... así se han ido cargando históricamente todas las ciudades multiculturales del mediterráneo, Esmirna y sarajevo, Estambul, Alejandría...

zbelnu dijo...

Y la foto y los links preciosos

el objeto a dijo...

no sé quién eres anónimo, pero gracias por tus comments. Disiento en cierta forma de la que supongo es una cierta desconfianza o crítica al pueblo tibetano. Es cierto que ha sido un pueblo de guerreros, y que su lucha territorial con china no data de la Revolución Cultural, sino de largo en la historia; los monjes empuñaban las armas hace siglos, pero quién no lo hacía? eran otros tiempos, otras realidades, y la vida en esos parajes era bien dura, sólo habían montañas, pueblos nómadas y yaks. Su historia moderna, contemporánea es muy diferente, y creo que en su organización social-religiosa propia hay un cierto equilibrio y armonía, difícil de encontrar en otras culturas. Viviendo ahí siempre me ha dado la sensacion de que los chinos envidian la entereza moral y la espiritualidad de los tibetanos, que hacen gala de ella con una inusitada naturalidad.
También pienso que los tibetanos tienen derecho promover sus cambios desde dentro y no impuestos con la violencia, por un pueblo que tiene tantas dificultades para entenderlos, porque entre los chinos y los tibetanos hay ciertos abismos mentales y culturales.

Pero, sí, como bien dices, los chinos van a tener que ponerse las pilas, y trabajar duro!

De Lirium soy dijo...

Visito por primera vez tu blog y me parece fascinante, por la variedad de temas, por la sensibilidad... Felicitaciones, he disfrutado mucho de los posts que recorrí. Beso.

zbelnu dijo...

Tienes razón, Objeto a, si los antiguos monjes tibetanos eran brutales, qué decir de la salvaje españa, construida sobre el genocidio y la expulsión! Vivimos en un país donde como dijo María Zambrano, la propia identidad se ha construido sólo con esa sangre y exclusión: indios, judíos, árabes... un imperio que no supo conservar siquiera el patrimonio ururpado, como sí supieron otros en europa, y sólo conservó, casi a su pesar y sin cuidarla, la lengua! No, nosotros no pdoemos dar lecciones a nadie...