
A principios de esta semana violentos enfrentamientos han tenido lugar entre un grupo de manifestantes de una pequeña localidad de la provincia de Gansu y la policía. Los ciudadanos furiosos protestaban frente a la sede del PCC debido al anuncio de la construcción de una nueva sede gubernamental, destruida durante los seísmos del pasado mayo, cuando ellos, expulsados de sus casas en 2006, esperan desde entonces a ser recolocados por las autoridades. Parece ser que el control y la censura del partido sobre la prensa ha dado un giro en estos últimos meses y, conscientes de las dificultades de bloquear imágenes y noticias, que acaban circulando por Internet de cualquier modo, las autoridades han decidido aflojar su control . Ha sido el caso estas semanas de las noticias sobre crisis financiera, o una importante huelga de taxistas! por ejemplo. Los problemas sociales en China son diversos y enormes, dadas sus dimensiones. Los casos de expropiaciones, de expedientes de regulación, explotación de trabajadores inmigrantes y ausencia de servicios sociales básicos como son la salud o la educación, se ven agravados por el deporte nacional de la corrupción. Aún así, como pueblo disponen de un sentido de la solidaridad y el trabajo, de la supervivencia frente a situaciones adversas y capacidad de reconstrucción muy superiores a la nuestra. Algo de esto parece querer desprenderse de la exposición El la ciudad china, miradas sobre la transformación de un imperio, del cccb, que quiere evitar tópicos e intenta ofrecer una mirada más transversal sobre lo arquitectónico, social e histórico. Me gustaba la idea de confrontar construcción y destrucción, reconstrucción y deconstrucción, como una especie de mantra en la realidad china, en la realidad de cada uno de nosotros, en el fondo. Me resultó, sin embargo, un chasco. Estuve en la conferencia de presentación de uno de sus principales responsables y comisarios, donde se dijeron algunas cosas interesantes, otras no tanto. La exposición dispone de material visual excelente, algunos cortometrajes, entre ellos uno firmado por el propio Jia Zhangke, fotografías e imágenes de archivo antiguas de ciudades como Pekín, Shanghai, Chonqing o Guangdong, algunos trabajos de artistas. Pero en conjunto resulta algo vacía y aburrida, sin apenas relato, sin historia, diría yo. He tenido que ir dos veces, la primera me quedé sin saber.... Me quejé a Albértigo diciéndole que quizá hoy en día resultara demasiado difícil hacer exposiciones, y que el formato de exposición interdisciplilnar estuviera ya obsoleto, -“Todas me parecen iguales” El me contestó que quizá fuera porque por aquí los que las montan, siempre son los mismos (!!) Este jueves al menos iré a escuchar a Manel Ollé, en una mesa rendonda que seguro es interesante.