3.6.07

la posibilidad

Aunque Houellebecq me dé mucho repelús, su título la posibilidad de una isla, me fascina. En la concepción china de una realidad cambiante e imposible de fijar o atrapar, la noción de posibilidad, (en chino shi 时 oportunidad ) es esencial. En el mundo de los 10.000 seres y las 64 mutaciones, uno ha de saber identificar cuáles son las condiciones favorables o desfavorables para o bien actuar o bien esperar a que se den aquellas que le permitan actuar, ser… Y es que los chinos y yo creemos, en el fondo, que no se puede ser, (como se quiere ser en este lado del mundo tan inmediato) siempre. Pensamos o paso ya más bien al pienso, sin embargo, que hay momentos en que uno puede ser de otra manera, puede ser en ese “ser posible”, y ser mucho… Lacan hace entrar por la puerta un elefante en la sala de sus seminarios con sólo nombrarlo (una vez nombrado no necesita del elefante para que aparezca) y cita a Hegel para decir que el concepto es el tiempo de la cosa, ciertamente no es la cosa, dice, por la sencilla razón de que el concepto siempre está allí donde la cosa no está, llega para reemplazarla. Es lo que hace que la cosa esté allí aún no estando allí. El concepto sí es, digo yo, su posibilidad. A mí me hace mucha gracia toda esa gente que para referirse a Freud o a Lacan tuerce la boca, o hace una de esas caídas de párpados condescendientes a lo gallardón.¿ Pero Freud no está ya muy depasado? -preguntan. Y yo no digo mucho, claro, pero me acuerdo del elefante, porque creo que viven en un mundo ciertamente freudiano, y utilizan en su búsqueda de libertad, sin saber, a través de esos discursos de minipimer tan al uso hoy, lo que a partir de él se pensó. En esta época de posibilidades , nuestro azufaifo sigue en pie, aunque como Ántígona, puede que en el entre-dos-muertes, y alvértigo sensual y yo (le debemos el nombre sintético y bonito a Cacho de Pan) nos iremos a madrid esta semana a la entrega de premios del festival, que tendrá lugar el día 7 en la nueva sede de la academia de cine y a la que están todos invitados (s.r.c) Espero acabar mi nuevo emergency poncho de ganchillo, modelo Nexus, para seguir conectada, desde mi isla posible

4 comentarios:

cacho de pan dijo...

vi zodiac. cuánto para decir. me gustó, con extrañeza, mucho.
madrid: muero por ella, pero vaya a saber por qué no muero en ella.
me gusta estar, no viajar. si pudiera llegar caminando tal vez iría a más lugares, llegaría más lejos.
felices premios. ya me enteraré.
siempre rebautizo, siempre. no sé por qué lo hago, aunque tiene que ver con mi costado sacristía.
y madrid en danza...

el objeto a dijo...

me alegro te gustara Zodiac, yo vi este finde Ten de Kairostami o como se llame, me gustó... me da pereza ir a madrid, pero para ahí partimos... si se pudiera llegar andando a los lugares, qué placer! hoy, no obstante, intento trabajar y no hay manera, perezoso lunes de primavera

cacho de pan dijo...

según el gran libro de las mutaciones, poco podemos hacer sino cambiar constantemente...
no ser? quién pudiera tomarse un descanso, parar la máquina vital por un momento (el sueño no sirve: es todo inconsciente y ya sabemos de qué va eso)
mientras no nos toque el hexagrama cuatro, "la necedad juvenil"...

zbelnu dijo...

Yo defendí una primera fase de houellebecq, te aviso, y es que aunque luego renunció a la literatura y tiene su rabia misógina de hijo del 68, tuvo sus iluminaciones, las partículas elementales, por ejemplo... y me gustaron sus silencios larguísimos cuando le interrogábamos en el institut français... Un emergency poncho de ganchillo, genial, qué envidia, ahora que Muniequera se ha puesto carísima, te pediré uno, imaginar que sin tiempo vas haciendo ganchillo mientras vas en bici o en el avión... En cuanto a esos garrulos antifreud, bah, pura ignorancia...