16.6.07

lo que no puedo decir puedo escribirlo

Marguerite Duras
esta semana una analista que me encanta (es analista y traductora de japonés al mismo tiempo) dijo en una clase en que se seguía debatiendo sobre el (no) lugar de la subjetividad en las ciencias, aquello que ya había descubierto yo escuchando a Bel en las jornadas sobre degradación amorosa: que el verdadero saber sobre las pasiones y sentimientos humanos está en los escritores, y su discurso o saber hay que buscarlo en la literatura. Bel citó en su trabajo palabras mágicas y brillantes de escritores y escritoras ( y por esos caminos inescrutables del inconsciente, resuenan especialmente Colette y Duras –no me digan por otro lado que la belleza rebosante de la Duras de joven no les recuerda nada) Yo aún recuerdo con emoción mi primera lectura de L’Amant en Les éditions de Minuit (uno de los pocos libros que he robado en mi vida, de la desaparecida Librería Francesa de barcelona en pssg. de gràcia) Una vez más lo importante no es reconstruir los verdaderos hechos del pasado, sino ser capaces de ocupar la posición de testigo de nuestra propia vida. Parece ser que Lacan consideraba que El arrebato de Lol V. Sten era un claro ejemplo de sus enseñanzas, aunque seguramente Duras en 1964 no conociera en absoluto sus teorías. En su Lógica del Fantasma dice Lacan "el fantasma en tanto hablo, en tanto soy sujeto de la enunciación, es lo que no puedo decir. Puesto que es gracias a esta imposibilidad que en tanto sujeto, existo y puedo hablar, y es lo que me hace hablar. Entonces hay una imposibilidad de decir propia del fantasma. Pero lo que no puedo decir, puedo escribirlo"

5 comentarios:

morceau de baguette dijo...

ni mar ni montaña: bosque o praderas. y en plan doméstico, jardines.
más auténticamente bella una, más exótica otra.
más frágil y tierna una, más vanidosa la otra.

el objeto a dijo...

claro, usted es además un beau morceau de jardin secret ikebanesco, le juste milieu, -me encantó cuando a la puerta de Vinçon me enseñó su tijerita jardinera, escondida en el bolso modelo esprit de vacances

zbelnu dijo...

Ahora descubro este post, post-brunch en el eixample...
Espero no ser yo la vanidosa, beau morceau... ni estar como ella al final, ravagée, como me insinuó alguien malévolo. Pero gracias por esto, cara V., me ruboricé retrospectivamente!
He recordado que las monjas llevaban atadas en la cintura, colgando, tijeritas y otros utensilios...

el objeto a dijo...

nada que ver con lo ravagée, sólo el enigma ese lacaniano de la belleza inteligente, nada más,

por cierto, mis monjas ya no eran tan chulas, tijeritas de jardinero todo todo laico ikebanesco!

Vicent Adsuara i Rollan dijo...

Leete "Destruir dice" de Margueritte Duras es genial. Según mi psicoanalista no podía aguantar su escritura, le pesaba, de ahí su vida.