3.11.07

sujeto en tránsito

niños en halloween, photo by Rosehips
Por fin pude leer esta semana el maravilloso librito El arte de Caminar del que ya había escrito y hablado Bel y que quise regalar a mi madre ikebana. Disfruté, como no podía ser de otro modo, de esa invitación tan psicoanalítica y liberadora del paseo de Hazlitt. “caminamos principalmente para sentirnos libres de todos los impedimentos y de todos los inconvenientes, para dejarnos atrás a nosotros mismos, mucho más que para librarnos de otros.” Es en ese momento en que nos quedamos solos, y en esa fusión tan china con la naturaleza, con el paisaje, dejamos que surjan cosas olvidadas, como “ruinas hundidas y tesoros que no toca el sol”. Como el autor yo también prefiero el método sintético sobre el analítico, contentándome con apilar una serie de ideas para examinarlas más adelante, pero dejando antes que floten “como el vello cardo bajo la brisa sin dejar que se enreden en las zarzas y las espinas de una controversia”. El martes acudí a una conferencia sobre poesía china a cargo de un veterano poeta chino. Tu An no se salió del discurso académico pekinés, bastante aburrido por cierto, ni reveló nada singular, pero agradecí que recitara, con sus 84 años cumplidos, los poemas que citaba según la tradición oral cantada y en su dialecto, extremadamente bella, que se está perdiendo. Muuuuuuucho más interesante ha sido descubrir esta mañana un artículo de Manel Ollé publicado en la revista número 28 de la ACEC que tan amorosamente me regaló Cacho de Pan ayer, en una impecable edición con diseño de Bertini y Chapuis. Son varias las revelaciones imprescindibles para cualquiera interesado en la escritura china, pero aún sin haber acabado de reponerme de la quijotesca felicidad, como diría Bel, producida por la lectura, me quedo con dos, que estoy segura deleitarían al maestro Yak Lakhan (- ay, maestro, qué hubiera sido si en vez del cultivado François Cheng, hubieras tenido a Manel Ollé como profesor de lengua y literatura china, estaríamos todos hoy en Pekín!). Ollé parte de la idea de la indeterminación morfosintáctica esencial en la poesía antigua china (ausencia o elipsis de elementos gramaticales, pronombres personales, preposiciones, nexos, modificadores, marcadores y determinantes), que como bien indica, puede concebirse como el correlato del principio estético chino del vacío, dinamizador, activador y constitucional (el vacío que confiere a la rueda su uso, al laud su armonía) del universo, para ir describiendo y analizando algunas de las claves del género poético. Me interesó especialmente lo que dice acerca del efecto de ambigüedad del sujeto, que aparece proyectado en el texto en un estado virtual. Las resonancias entre forma y contenido provocan esta identificación o fusión del sujeto con el paisaje o los elementos de la naturaleza, diluyéndose así la distancia entre sujeto y objeto, y entre objeto y acción. Refiriéndose luego al sujeto-lector, prosigue, “la ambigüedad del discurso no conduce pues a la polisemia que requiere la presencia de un sujeto interpretador sino a la activación de un sujeto en tránsito [sujeto que transita] por el proceso de construcción de sentido que el poema propone de forma germinal
Pero lo esencialmente lacaniano en las conclusiones de Ollé es para mi lo siguiente: la ausencia de abstracción y la voluntad de reproducir los gestos de la naturaleza sitúan a la poesía china en el ámbito de la palabra poética referencial, cuyo enigma “no ha de trascender su significado hacia otra interpretación que no sea la propia de la palabra en su uso directo. Y es en su aparente referencia a la realidad donde radica el efecto más enigmático del discurso literario en el lector: el efecto de lo real [lo Real] que lo subyuga a una realidad exterior inexistente pero que las palabras convocan con la fuerza de creer que son las cosas”
Ahí están en efecto algunas de las claves del descubrimiento lacaniano: el enigma del significante cuyo movimiento no es el de trascender hacia el significado sino el de transitar , como ese sujeto del que habla Ollé, en la cadena que se crea con otros significantes, sin poder llegar nunca a tener acceso a ese Real, convocado por las palabras que creen que son las cosas, pero que sin duda, no logran jamás nombrar.
En fin, sé que me he puesto muy intelectual, pero me tendréis que perdonar, estoy aún borracha de mi lectura matinal. Y yo que lo relaciono y ligo todo a mi manera, me he acordado de estos otros poetas de la realidad y la naturaleza con sus fotos de libélulas, mariposas, montes y árboles Nomès Ploraria y Frikosal!

13 comentarios:

zbelnu dijo...

Ah, ese sujeto que transita en busca de sentido me resulta tan cercano!! También me gusta tu humor linkeado con la china-Virgo intelectual, y tu borrachera de licor de arroz (pensé en Li Bai y la tortuga de oro y sus lágrimas ebrias), aunque no encontré a la madre ikebana, que tanto promete (espero que aparezca)!

el objeto a dijo...

ya está la madre ikebana re-puesta! sí, no me era fácil encontrar imágenes de Li Bai emborrachándose bajo la luz de la luna con el Bai Jiu, pero era en él y su ebriedad en la que pensaba!

frikosal dijo...

Uf, me cuesta muchisimo seguirte y cada dia me vas asombrando mas. En tus entradas intuyo la existencia de oceanos enteros de conocimiento en los que yo a penas he mojado un pie (pero me gustó hacerlo).

Tambien monumental el texto sobre tu madre.

A ver si pudiera entenderte.Dices:

"Las resonancias entre forma y contenido provocan esta identificación o fusión del sujeto con el paisaje o los elementos de la naturaleza, diluyéndose así la distancia entre sujeto y objeto, y entre objeto y acción"

Te agradeceria tanto si pudieras poner un ejemplo.

el objeto a dijo...

hola Frikosal, por cierto, ¿sigues en tierras moskovitas??
En el post cito un artículo que devoré ayer de un sinólogo y poeta, Manel Ollé, y esa frase no es mía sino de él. Y tienes razón, no es super-esclarecedor, lo sé. Justo estas palabras se refieren a que en los poemas chinos de esa época no se habla de las personas, se habla de cosas muy concretas de la naturaleza, del paisaje, de las ocas salvajes que cruzan el cielo, el búfalo que regresa, los bambúes sobre el agua, las flores de loto meciéndose, el grillo que suena en la noche, la nieve que cubre le río y la barca del pescador que lo atraviesa, y aunque sólo hable de formas éstas adquieren en la simplicidad del poema el sentido del contenido, hablan de como se siente el que escribe el poema, y al final es como si él y el paisaje fueran una sola cosa, una imagen que refleja la otra,
y eso me hizo pensar en vuestras fotos de bichos colroreados,
en fin, espero sea ahora más claro
abrazos

frikosal dijo...

Si, muchas gracias, mas o menos es lo que entendi. Me gustaria ver alguno de estos poemas.

A veces, estando solo en el monte durante horas detras de algun bicho o paisaje, se producen momentos de gran intensidad estetica. La naturaleza nos inunda. Puede ser una mariposa, unos patos, la niebla. Es una sensacion dificil de explicar. Pero lo intento. Y al regresar a la asquerosa ciudad, la belleza que tuvimos dentro se va y deja un vacio que casi me produce dolor fisico.

el objeto a dijo...

claro Frikosal, a esos poetas chinos siempre desterrados en valles o cordilleras lejanas les pasaba lo mismo, me gusta cómo lo explicas, ese dolor casi físico, y cómo te inunda la naturaleza, a ver si alguno de estos poemas te gustan, van por ti:

Una bandada de pájaros cruzó muy alto
una nube solitaria pasó sin prisa
Nos miramos sin cansarnos
yo y la solitaria montaña
(de Li Bai)

Un grillo temprano canta y luego calla
la vela agotada se apaga y se aviva
Tras la ventana, anunciando la lluvia
suena la primera gota en el banano
(de Bai Juyi)

Entre mil montañas desapareció el vuelo de las aves
De diez mil senderos se borraron los rastros humanos
Anciano solitario en su bote, capa y sombrero de paja
pesca en la nieve del río congelado
(de Liu Zong yuan)

o este fragmento que me encanta:
... dormidas en la arena las gaviotas y las garzas ni siquiera giran la cabeza
parece que lamentan también tu temprana partida
(de LiQinzhao)

y me despido con Li Bai de nuevo

La garza blanca desciende al agua otoñal
volando sola como escarcha que cayera
Corazón libre, de momento no se va,
se yergue aislada al borde del banco de arena

zbelnu dijo...

Y la foto es genial

frikosal dijo...

Si, es eso. Es un instante, algo que sucede en un momento. La fotografia de naturaleza, pienso, a veces es parecida. Y se complementan muy bien.

El ultimo me recuerda el dia que hice esta foto.

¿Sabes entenderlos en chino?

el objeto a dijo...

Frikosal! qué bellas imágenes, la del Haiku y la de esta "garceta" (que yo siempre habría pensado era un tipo regional de gaceta!) no sé si tiene que ver con las garzas, o las grullas ese pájaro, no entiendo nada de pájaros...pero me ha parecido de lo más bello, con su "abrigo" blanco tan elegante...

sí, Bel, la imagen de estos niños en halloween me encantó y me alegró la tarde!

cacho de pan dijo...

ayer me acordé de un amigo, odié a beethoven por enésima vez y apagué la radio, todo a la vez. inmediatamente, no soporté el ruidoso silencio de la calle mallorca, recordé nuevamente a mi amigo y puse un cedé de elvira ríos (uno de sus grandes amores) a quien no escuchaba desde hacía mucho tiempo... poco después encontré una grabación de elvira en youtube y me enteré que uno de sus verdaderos apellidos era cerda. no se lo merecía con ese andar de pantera. decidí colgarlo en mi blog sin preguntarme demasiado por qué y mientras lo hacía me enteré que ella también era escorpiana. de estar viva cumpliría vaya a saber cuantos años uno de estos días. que lo nuestro es el tránsito, quien lo duda.
gracias por los recuerdos y los elogios. alegran la vida.

nomesploraria dijo...

Sólo lo de la madre ikebana ya es una delicia.
Y gracias por el piropo, que sin duda nomerezco.

el objeto a dijo...

pasé el domingo cocinando y comiendo para el cumple de albértigo, me gustan todos estos escorpiones talentosos, bella esta versión contenida de noche de ronda,besos Maestro,

Nmp, no es cuestión de que lo merezcas, es que sí, efectivamente vuestros bichos, amaneceres, plantas y haikus están muy cerca de esta sensibilidad y poetas!

nomesploraria dijo...

Cacho ¿las sonatas para piano también? ¿y los cuartetos de cuerda?
No te creo.