15.4.07

una casa china

Hace unos días estuve en la presentación del libro de ediciones Bellaterra, Perspectivas chinas, a partir del segundo encuentro hispano-francés, a cargo de Amelia Saiz y Joaquín Beltrán ambos del departamentos de estudios de asia oriental en la UAB. Aunque no soy gran fan de los discursos socio-antropológicos, encontré que el interés del proyecto no residía sólo en el hecho del encuentro (para mí esencial) de sinólogos franceses con españoles, sino en la calidad y los contenidos de las distintas aportaciones. Nunca había leído ni escuchado a Amelia Saiz, socióloga y especialista en temas de género y China, que además de hablar desde una posición comprometida y exenta de poses, dijo cosas muy interesantes sobre la feminización de la cultura como sintomático de la modernidad en China, y me provocó las ganas de leer los capítulos de las brillantes Anne Cheng y Alicia Relinque. Si la perspectiva antropológica normalmente me suscita aún mucho menor interés, los comentarios de Joaquin Beltrán también estuvieron llenos de datos de interés acerca de temas tan diversos como las consecuencias y desarrollo de la política lingüística del gobierno en los últimos años, problemas de reconocimiento de minorías étnicas, la memoria y la política (bonito!) la demografía (con conclusiones de lo más sorprendentes, como que en unos 40 años es muy probable que falte mano de obra en china!) o la construcción de identidad de un pueblo cuya diáspora sigue siendo de las mayores del mundo. Hablaron como si de la gran novedad se tratase de datos sobre todas esas minorías de la zona de Liangshan en Sichuan, que aún siguen agrupadas como pertenecientes a los Yi, pero que poseen lenguas e historia diferentes, sobre las que Pedro Ceinos ya escribió hace años en su página y en su libro Shangrila, profundizando mucho más en mitos, chamanes y pueblos perdidos. En fin, que me alegro y agradezco a los dioses que casaasia siga siendo esa casa china a la que acudir de vez en cuando para escuchar y descubrir

1 comentario:

zbelnu dijo...

Mmm, preciosa casa china, me gustaría entrar a tomar un té...