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26.10.08

la dificultad de habitar un cuerpo

fotografía del terremoto de Sichuan del International Herald Tribune, Bo Bor/Reuters
Este otoño Alain Platel, uno de mis coreógrafos preferidos estrena un nuevo espectáculo, Pitié, a partir de la Pasión según San mateo de J.S. Bach. En el texto que sirve de presentación dice que la palabra compasión, intoxicada con demasiados matices, se acaba asociando generalmente con cierta idea de condescendencia. Sin embargo, cuando la vida y la muerte se nos vuelven insoportables, anhelamos el cobijo de los otros, que nos compadezcan. A Alain Platel la crítica le reprocha una mirada complaciente sobre la locura, y que sus espectáculos no parezcan poder dar cuenta de otra cosa que el universo de los locos. Sin embargo el otro día escuché una cosa preciosa de la realizadora Sophie Fiennes respecto del trabajo de Platel: lo que éste trata no es tanto la locura como la dificultad que radica en ser un ser humano, así como de la dificultad de la experiencia de habitar un cuerpo.
En seguida me acordé de Platel este viernes en la espléndida conferencia organizada por el Espai Freud de Miguel Morey sobre Foucault, cuyo pensamiento me ha resultado a menudo igual de liberador. "Cuando tratamos con seres humanos, la abstracción no es sólo un error intelectual". Foucault, igual que Platel, se vio profundamente marcado por su trabajo en instituciones psiquiátricas. Para ambos el hombre como abstracción intelectual renacentista o cientifista está obsoleto, o mejor dicho muerto. El hombre que les interesa es el que abandonando cualquier pretensión epistemológica y ontológica se pregunta directamente, y esto ¿cómo funciona? ¿Y ahora qué hago. Esa, ya lo hemos dicho varias veces, es la pregunta más china, y la que nos permite reconstruirnos por encima de cualquier quiebra. Morey también insistió, citando a Foucault: no hay razones para obedecer, somos más libres de lo que solemos creer. Libres para pensar de otra manera al menos, pensaba yo. Pero es que pensar es siempre pensar de otra manera.
Esta semana dos amigos me enviaron un artículo aparecido en el International Herald Tribune que hablaba del interés cada día más grande en China por las psicoterapia y el psicoanálisis occidental. Ese camino podrá ayudarles sin duda a la mejora de libertades que se reclama desde dentro y fuera de la sociedad. Yo siempre he pensado que la dificultad que poseen para pensar la realidad en términos absolutos les facilitaría todo este proceso. Porque, de nuevo Morey, citando a Foucault, la verdad también es un constructo histórico.

6.1.08

de la escucha del cielo

Buddha's ear at Leshan, Sichuan by dibopics
Estas navidades uno de los regalos más especiales que he recibido ha sido una versión bilingüe del Dao De Jing, de Lao Zi, traducida y comentada por Anne Hélène Suárez. Siendo el chino antiguo una lengua escrita extremadamente concisa, donde faltan los tiempos verbales y declinaciones, y se prescinde a menudo de pronombres, adverbios, preposiciones, o conjunciones, el trabajo del traductor y comentador del texto es crucial, y desconociendo la existencia de esta versión, nunca me había decidido a comprar ninguna otra. A diferencia de la lengua china hablada, en la que para resolver la dificultad de identificación de las palabras monosilábicas, se utilizan palabras compuestas por dos o más caracteres, en la escrita clásica las palabras aparecen en un solo carácter, que muchas veces tiene numerosas acepciones, y cuya expresión “puede dar lugar a una gran multiplicidad de sentidos diversos, a veces opuestos, a menudo simultáneos, y esa ductilidad constituye una de las riquezas de la lengua clásica” . El trabajo del traductor, como decía, es descomunal y delicado ya que, como explica AH Suárez, “a menudo se juega, a modo de calidoscopio, con la abundancia de acepciones y resulta ciertamente difícil decidirse por uno u otro sentido en nuestros idiomas occidentales y modernos.
Esta versión exquisita de Mondadori, cuidadosamente preparada viene acompañada de un pequeño glosario, comentarios al texto y el texto en chino con una tipografía preciosa y que invita realmente a la lectura y contemplación de los caracteres.
La importancia acordada en China a la escritura es tal que permitió el desarrollo de una lengua hecha para el escrito, divinatorio en un principio, y por lo tanto cargado de un sentido religioso bastante importante, y luego oficial, administrativo, ritual, analítico, e incluso literario. Según Rainier Lanselle es debido a la preeminencia de esta función religiosa del escrito que la lengua china no seguirá el proceso natural y economizador de fonetización que siguieron otras lenguas arcaicas, dando lugar en China a una separación o corte bastante notable entre la lengua que se escribía y la lengua que se hablaba, escapando así también la primera del proceso normal de secularización. Según Rainier esto provocó que el sujeto no tuviera acceso al sistema discursivo, las leyes del lenguaje que lo acompañan y la autonomía del sujeto individual, mientras prevalecía la sumisión de los sujetos a un orden colectivo, común y desubjetivador de la lengua escrita, que se imponía como discurso del amo. Es bonito porque explica en un artículo aparecido en un libro de varios autores sobre la lengua y el psicoanálisis, que fue la entrada del budismo en China a principios de nuestra era la que provocó, al tratarse de una religión portadora de un mensaje para todos, “que tendía a individualizar al sujeto”, otro uso de la escritura china, permitiendo que se escribiera la lengua que se hablaba, y dando lugar al nacimiento de esa lengua vulgar que fue utilizada para escribir relatos, epopeyas y teatro, pero que siguió siendo rechazada del ámbito oficial por el poder hasta su generalización con la joven República en 1919.
Pero volviendo a la escritura, no dejo de maravillarme de todo la fuente inagotable de sus caracteres. Esta vez ha sido con el carácter que aparece en el Dao De Jing para referirse al hombre santo y que explica Anne Hélène en el glosario de términos: sheng (no sé cómo escribir la forma tradicional con mi ordenador) Se trata del hombre arquetípico y perfecto, intermediario entre el cielo y la tierra, compenetrado con el curso, que servía en la antigüedad para referirse al rey ideal, regulador o “pauta” del mundo. Lacan habla de este hombre santo para hablar de la ética del psicoanálisis y hace referencia a Mencio y nos dice que el concepto más próximo en nuestra cultura occidental es el santo de Baltasar Gracián. Así que yo ya había buscado este carácter y me había equivocado tomando shen por sheng . El primero significa dios, santo y también espíritu, y es el que está en la palabra china para psicoanálisis 情神分析. Pero su etimología proviene del elemento de altar religioso donde se realizaban sacrificios y oráculos. Cuál ha sido mi revelación al ver mi equívoco y descubrir que en chino antiguo (y lakhaniano), el caracter de hombre santo estaba compuesto en su forma más arcaica arriba por una oreja enorme y una boca pequeña y abajo por el carácter wang de soberano, rey, príncipe, que incluye en su etimología esta idea de intermediario entre el cielo y la tierra: compuesto por el número tres , que simboliza el cielo el hombre y la tierra, y l trazo vertical de la figura intermediaria del soberano en su eje ceremonial.
Cito de nuevo a Anne Hélène, para que no parezca que soy yo la que siempre lo llevo todo a mi terreno (!!): “Es interesante comprobar que, a menudo, los caracteres relacionados con la inteligencia poseen el elemento semántico de la oreja, o sea la acuidad auditiva, la capacidad de percibir las señales del mundo”
Fue precisamente ayer por la tarde que encontré este poema,- cuya traducción al francés no me convenció pero tampoco he logrado resolver, por lo que en su traducción casera y precaria al castellano pierde cualquier elemento métrico-, y que relacioné en seguida con lo que acabo de escribir…(prometo buscar la traducción publicada en español, y volver con una versión mejor)

Rugidos de leon, palabra sin miedo

Al escucharlo, a los cien animales les estalla la cabeza
Incluso el elefante pierde su elegancia en la huida
Sólo los dragones celestes, dichosos, prestan su oído...
(de Xuan Jue)

18.10.07

freudian episode (part 1)

rodaje de Sex and the City en NY, photo by Baraldi
En un episodio de dawei tv, y su nuevo apartado sexy beijing, la extraordinaria Su Fei entrevista a su propio padre, psicoanalista, a su vez hijo de un psiquiatra judío alemán que tuvo que dejar Alemania e instalarse en el Shanghai de los años 30.
Sigo el trabajo del equipo de danwei tv hace meses, ya colgué un video suyo en un post este verano. Esta vez Su Fei se pregunta, cual carrie bradshaw, por su pasado familiar, y en qué modo la relación con su padre puede haber marcado sus elecciones masculinas. Es el primer capítulo, Freudian Episode, de una serie de dos, todavía no concluida. Bravo Su Fei!

9.10.07

psychanalyse en chine à paris

Au Musee Guimet by gonzo
Je sens je fais partie de cette ville traversée par l’eau qui coule, construite autour des ponts dorés et des pierres claires, peuplée de vieux arbres et cafés ouverts à travers la transparence de ses galléries vitrées, derrière lesquelles les amants se caressent. Me sentía como esos extraterrestres que lejos de su planeta, encontraban de repente una fuente a la que enchufarse y recargar sus baterías, su energía y su consistencia luminosa. París bien vale un paseo…Coté psychanalyse fue intenso e interesante. Pude escuchar a analistas chinos hablar de sus análisis y su trabajo, de sus problemas de traducción y proyectos lacanianos, del posible presente y futuro de este discurso descentralizador en el país del centro por antonomasia. Además de las cosas que ya conocía me sorprendió volver a encontrarme con esos jóvenes que ajenos a los relatos exotéricos de los de aquí y los de allá, se sienten capaces de apostar por algo que no ha de ser de unos o de de otros, sino de una práctica que no se debe más que a quien la practica y desea ir hasta el fondo de su experiencia. También hubo algo que me explicó Yann a raíz de sus viajes a Pekín y Chengdu con Rainier Lanselle. Parece ser que durante unas sesiones de trabajo se hacía difícil la transmisión de algunos conceptos freudianos. Era el caso de la forclusión, el significante que ha sido rechazado en el interior, regresa desde el exterior, lo real. A los psiquiatras y estudiantes chinos les costaba entenderlo hasta que uno de ellos se levantó y dijo dirigiéndose a los demás. Claro, es como la botella de klein, concepto topológico de difícil comprensión para cualquier estudiante de psicología, o psicoanálisis. Los colegas franceses se dieron cuenta de que a través de las matemáticas, muchos conceptos que Lacan (La Khan) había desarrollado gracias a la topología, serían fácil y rápidamente asimilados y se preguntaron si no llegarían a ser los chinos los que dieran una nueva vuelta de tuerca a conceptos tan importantes en la articulación teórico-clínica. Me impresionó R. Lanselle, sinólogo y psicoanalista, que por su dominio de la lengua y textos chinos es una de las piedras angulares de la asociación. Publicó hace unos años un singular ensayo Le sujet derrière la muraille alrededor de la cuestión del sujeto que no llega a poder decirse plenamente como tal a causa de la existencia de dos lenguas, una clásica escrita altamente codificada y otra oral y vulgar, de aparición tardía en la literatura. Su trabajo al estar tan anclado en la literatura me hizo pensar en Manel Ollé, del que por cierto me acordé en mi visita dominguera al extraordinario Musée Guimet: entre las porcelanas chinas encontré algunas piezas que provenían de galeones como el San José o el San Diego que realizaban rutas como la de Manila-Acapulco. Impresionante colección y museo. Además en uno de los costados de la calle se encuentra el Panteón Budista, acompañado de un pequeño jardín zen japonés con sus ginkos, piedras y agua tranquila.

6.2.07

del deseo y la libertad en china


El pasado miércoles 31 de enero, en el 83, bld Arago asistí a una nueva reunión de Psychanalyse en Chine. A la desangelada sala del Institut Théologique de Paris, acudieron en esta ocasión más personas que en el pasado mes de abril, había aumentado también el número de chinos. Guy Flecher, autor de la impresionante página LacanChine presentó su primer encuentro con una analizante china, y nos habló de la escritura, de cómo Lacan concluyó, basándose mucho en la escritura china, en que la escritura precede a la palabra, y cómo hizo referencia siempre a ésta a lo largo de su enseñanza.. Michel Guibal también presentó varios casos y encuentros, en el marco de su trabajo de más de 5 años con una valerosa ONG china que trata en todo el país con niños autistas. Subyace siempre la cuestión de si China constituye un mundo en sí mismo, tan diferente y ajeno a nuestra manera de pensar, para el cual el psicoanálisis sería ineficaz o indiferente. Los mismos chinos se complacen en alimentar esta idea de la alteridad china, de la que tanto uso hace el nuevo nacionalismo político. El mismo François Jullien habla sin cesar de esa otra alteridad radical, incapaz de pensar en el deseo, y en el ser en nuestros términos. Pero a medida que uno se enfrenta a los textos chinos y a sus testimonios individuales, nada resulta más artificioso que esos rodeos pseudos-filosóficos. En la entrevista que aparece en este número dedicado al deseo del Magazine Littéraire, Jullien opone la concepción china de deseo, definida por la funcionalidad, a la occidental, creada a partir de la falta. Pero cae en su propia trampa, y no se da cuenta al hablar del carácter chino que significa deseo, y que se utiliza para hablar de deseo sexual, yu 欲 que éste está constituido por el radical de falta, y el dibujo de un valle: para que haya deseo, sobretodo en la China antigua del justo medio, ha de haber una falta, un vacío, que sí, en última instancia es funcional, como lo es para Lacan. Al día siguiente encontré otra entrevista a un novelista chino, cuya novela, “Poemas al Idiota”, acaba de ser traducida por Editions de l’Aube. Ge Fei (Jiangsu, 1964) respondía, en la misma línea que Jean François Billeter en “Contra François Jullien”, que los fantasmas y la represión de ambas culturas no son diferentes, y añadía que la introducción de la teoría freudiana en los años 80 había representado una fuerza de pulsión hacia la libertad en China. La amnesia histórica, la ausencia de transmisión entre generaciones, los no-dichos, el peso de la moral confuciana que impide criticar a los progenitores y construir su propia subjetividad, forman parte de las actuales preocupaciones de los chinos. Tanto los interventores como el auditorio avanzábamos a tiendas, lenta y cautelosamente, entre dibujos de caracteres, preguntas, y tímidas conclusiones. Yo no podía evitar pensar en cómo explicaba Zizek la ética del deseo en Lacan: mostrar que hay una capacidad de deseo puro, que no necesita supeditarse al objeto. El objeto, objet petit a, se transforma entonces en una posición estructural, una especie de objeto a priori. El deseo último es pues el de la no-satisfacción del deseo, el deseo de permanecer abiertos. Así permanecíamos nosotros, como estudiantes daoístas, circunvalando el vacío, entre dos continentes que se nos aparecían mirándose en un espejo.

14.12.06

algo más sobre escritura china


Alicia Relinque, en una conferencia sobre erotismo en la literatura china en casaasia, nos explicaba que la figura retórica por excelencia en la escritura china es el xing 兴, que traduciríamos por algo así como incitar, despertar, promover o provocar... en este caso, encadenamiento de ideas y de sentidos...todo significa muchas cosas. Alicia se esmeraba en hacernos entender cómo esos caracteres, que habían permanecido en su forma, inmutables desde siglos y siglos antes de cristo, habían ido cargándose de sentido y de significados, y cómo la estructura propia de la lengua lo permitía y alentaba su uso polisémico. En chino, además, el rol de la homofonía en la construcción de sentidos es fundamental: palabras que se pronuncian de la misma manera, aunque su escritura y sentido sea completamente diferentes, intoxicándose muchas veces, de connotaciones. La vida cotidiana está llena de ejemplos de intertextualidad. El pescado, que se pronuncia yu, como la palabra excedente, es el alimento principal el primer día del año y es portador de buenos augurios. La rama de sauce llorón, se pronuncia liu, será el regalo a ofrecer a quien parte con el sentido de que siempre permanecerá ahí (verbo permanecer se pronuncia liu. No se regalan relojes de pulsera, ni se celebra o se vive en el día o piso cuatro, puesto que ambas palabras se pronuncian si, como muerte. El murciélago es símbolo de riqueza y felicidad, al pronunciarse de la misma manera que fortuna, fu, y ésa es la razón por la que los carteles con dicho símbolo que se cuelgan en todas las casas chinas para el nuevo año, se cuelguen boca abajo. Al sonido “xi”, por ejemplo, le pueden corresponder hasta 137 caracteres o palabras diferentes. Por eso, en chino es fácil entender, como decía Alicia, que se pueda estar hablando de una cosa completamente diferente de la que se nombra. Lacan, que era muy chino, dijo en 1971 en su seminario 18 títulado De un discurso que no sería del semblante, Me he dado cuenta de algo: es posible que sea lacaniano porque estudié chino en otro tiempo…”

10.12.06

pensamiento y poesía china en la trastienda de los análisis vol 3


foto de Hiroshi Hamaya Nigata, Japon 1956
En el volumen 3 de En la Trastienda de los análisis” del interesantísimo autor y psicoanalista Sergio Rodríguez, hay un capítulo dedicado a la conferencia de Hitoshi Oshima en 1990.
En esta conferencia el profesor Oshima se dispone a definir uno de los aspectos que desde su parecer especifican el pensamiento japonés (“pensamiento mítico” según Oshima) en oposición al pensamiento chino y coreano (que habrían desarrollado un pensamiento histórico y conceptualizado) mucho más cercano a la cultura y filosofía occidental. Para justificar tal teoría se basa en la escritura y concretamente en la poesía, presentando un poema quechua, un poema japonés, y un poema chino, todos traducidos al castellano. Nos habla de los haikus y nos muestra cómo en los dos primeros textos el poeta se expresa a través de signos codificados que determinan su significado dentro de un contexto determinado. Los signos o ideogramas no evocan conceptos sino imágenes cuyo significado varía según con qué otro signo esté combinado. Esto hace que el texto exprese múltiples mensajes a la vez.
Por el contrario, apunta que en el poema chino se perciben una serie de oposiciones irreconciliables. “El lenguaje del poema chino es conceptual, implicando la contradicción, la oposición y la ruptura”- dice
No disponemos del poema original chino, pero para cualquiera que tenga un mínimo conocimiento de la lengua china sabe que todo lo que Oshima esgrime como específico de la poesía japonesa, proviene y constituye la esencia de la escritura y poesía china, anterior y originaria de la japonesa. Los haikus no son sino la versión japonesa de los jueju chinos, y los ideogramas kanji utilizados por los japoneses provienen en su integridad de los caracteres chinos. Esta peculiaridad de dejar el discurso abierto, de la multiplicidad y simultaneidad de sentidos es fundamentalmente china. Es dentro del mismo ideograma o carácter chino que conviven imágenes diversas, y en la utilización más banal de la lengua el ser parlante se enfrenta con esta peculiaridad. Cuando los chinos hablan ven caracteres que remiten a objetos reales, y dentro de ellos signos que el tiempo ha llenado de significados. Existen en lengua castellana traductores y estudiosos de la poesía china, que a través de su riguroso y apasionante trabajo, dan clara prueba de ello con interminables ejemplos, desde la traductora Anne-Hélène Suarez (con la reciente publicación en Pre-Textos de sus traducciones poéticas) a los trabajos más analíticos de Alicia Relinque. Asimismo remito al interesado, al trabajo de Juan Carlos Indart, Psicoanálisis y Cortesía, que me llegó de forma incompleta, y desconozco si está publicado.

7.12.06

encuentro con los primeros psicoanalistas en china


Dicen que fue el propio Dai Sijie el que al regreso de uno de sus viajes a Francia en los ochenta, le contó a Huo Datong que un psicoanalista francés, Jacques Lacan, afirmaba que el inconsciente estaba estructurado como lenguaje. Y que a partir de ahí HuoDatong se trasladó a París en 1986 para estudiar antropología y psicoanalizarse. Dai Sijie se inspiró luego en la historia de este “primer psicoanalista chino” para su novela quijotesca,Le complexe de Di
Con mucha menos determinación que el héroe chino, yo también viajé a París en abril de este año en busca de algún rastro de esas aventuras sinolacanianas, o de alguna señal que me indicara por dónde empezar mi viaje…Acudí, diligente, a una de las reuniones de la asociación Psychanalyse en Chine un miércoles por la noche, rastreé la librería Le Phenix de la que salí con los dos últimos libros de Jean François Billeter (“Contre François Jullien” y “Chine trois fois muette”), y le di un último repaso a Lipsy sin suerte.
Meses más tarde, sin tiempo ni oportunidades para contactar con nadie, ni en Barcelona, ni en Francia ni en China, y después de varios e-mails sin repsuesta al propio Huo Datong, aterrizo enferma en Shanghai.
Viaje amenizado con tortura china de 24 horas: maltrato y estafa por parte de Air China a mi llegada. Recupero la maleta dos días más tarde, y las fuerzas en casa de la inigualable Regina, su amistad y sus cuidados me reconfortan y la hospitalidad, ya oriental, de Jose, Felipe y, aunque esta vez sólo está de paso, Nicolás,-que resulta ser sobrino de la mítica D. Ravinovich,- me animan. Una vez repuesta, compro mi billete de tren para Chengdu. Tres días de trayecto en los que consigo reconciliarme con china y con el resto del mundo: horas y horas de lectura alternada con sueño, galletas, fruta y té, conversaciones esporádicas y agradables con el resto de pasajeros, paisajes a través de la ventana, tiempo…hay campos enteros con flores de loto, pienso en los poetas chinos, me seinto feliz.
Al día siguiente de mi llegada a Chengdu me presento, 10 o’clock, en la universidad de Sichuan, puerta norte, a la búsqueda del departamento del señor Datong. Durante más de 6 horas, asisto a la extrañeza y sorpresa de todos a cuantos pregunto: ni rastro de los psicoanalistas. Después de horas de búsqueda surrealista, y de camino de regreso al hotel, cerca de una de las múltiples salidas del campus (que se encuentra en obras y vacío, en plenas vacaciones de agosto), cuando son casi las 5,30 de la tarde, encuentro la oficina del departamento, donde quedan un par de estudiantes de psicología. No tengo más remedio que volver a explicar mi increíble historia, el por qué estoy ahí. Las mismas expresiones de desconcierto. Me confirman que el profesor Huo Datong existe, pero está en su casa de vacaciones. Me preguntan si lo llaman por teléfono y digo que no. Pregunto si hay alguien más del departamento con quien pueda hablar. Entonces una estudiante de psicología, divertida, coge el teléfono y llama a un profesor. Me preguntan cuáles son mis estudios, contesto teatro. Me dan cita para el día siguiente, que es sábado, a las nueve de la mañana en un salón de té, a orillas del río que atraviesa la ciudad.
Ahí me encuentro con el profesor Yang, y su esposa, doctora psiquiatra y profesora Hu Bingshuang. Al cabo de una hora llegan dos profesores más, el profesor Wang, director del departamento de teatro y su esposa y cantante de ópera, la profesora Gao. Ahí pasamos más de tres horas bebiendo té, charlando sobre psicoanálisis, sobre el inconsciente, sobre su trabajo con psicóticos, sobre Freud, Lacan, Jung, el teatro, Dali, el amor… La doctora Hu me explica y me traduce el chino, ininteligible para mi, de su marido. Poco a poco nos vamos abriendo, vamos compartiendo, y siento que hay un interés por parte de todos en este encuentro. El director del departamento de arte dramático nos invita a su casa para que veamos un cuadro de grandes dimensiones que está pintando: es un grandísimo óleo en el que en primer plano se ven las ramas de un cerezo en flor…, a través de ellas, al fondo a lo lejos se ve un desierto, y sobre las dunas de arena un antiguo templo budista de color ocre. Nos dice que lo que le impulsó a pintarlo fue una visión optimista del mundo, y de repente todos lo entendemos y sin saber cómo somos parte de ese cuadro, estamos dentro de él. Mi encuentro con ellos es sin duda una primera parada en mi viaje. El profesor Yang y su esposa son junguianos, por lo que no podemos profundizar todo lo que me hubiera gustado, además de la lengua china, nos separaban otros lenguajes sobre el inconsciente. Pero sí fueron claros en transmitirme su entusiasmo y sus esperanzas en el proyecto del psicoanálisis en china, y en lo que china puede aportar al psicoanálisis en el resto del mundo

4.12.06

china y el psicoanálisis

las palabras chinas están compuestas por uno o más ideogramas. El ideograma no está formado por trazos abstractos sino por elementos aún más simples que representan alguna imagen o concepto. Por ejemplo: pensar 想 está formado por la imagen de un ojo 目, que mira un árbol 木 y debajo hay un corazón 心: mirar con el corazón es pensar.
Eso hace que dentro de una palabra hayan varias imágenes conviviendo y que el significado no esté “pegado”, fijado al significante, de la manera en que se fija en nuestras lenguas y escrituras, sino que haya más espacio entre ellos.
Por lo que en la manera de hablar y de pensar chinos, es mucho más fácil que convivan conceptos contrarios sin conflicto...como sabemos, el yin y el yang no son opuestos sino complementarios, y su ideograma no es más que el dibujo de la ladera de una colina bañada por los rayos solares en el yang 阳, y cubierta por las nubes en el yin 阴…
el psicoanálisis es la gran revolución intelectual del siglo xx, y el mayor reto para la ética del siglo xxl: descubrí leyendo a lacan que existía una ética de la palabra, y por lo tanto una ética de la escucha
la palabra ética es aquella que asume que no puede designar el objeto ni cerrar el sentido "De lo contrario uno hablará por lo general convencido y queriendo convencer al otro que su discurso ha atrapado la cosa, cerrando los sentidos y haciendo sentir al otro abolido, excluido y al extremo provocar la ruptura social. La palabra ética tiene naturaleza de acto en el sentido del no actuar oriental, que suspende el momento en el empleo de la palabra, y no deja que ésta sea nunca la última (palabra), la cual daría una manera descortés en el sentido chino." (Juan Carlos Indart, psicoaálisis y cortesía)
China con su imposibilidad de cerrar sentidos, con la distancia que separa las cosas unas de otras, con el vacío y la falta como estructurantes, se convirtió sin saberlo en el significante de esta nueva manera de estar en el mundo, de poder escuchar sin tener que interpretar