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9.12.08

wabisabi state of mind


bonsai, originally uploaded by geis.t.

Cuando anochece en los valles el viajero busca cobijo donde pasar la noche. Ve altos juncos que crecen por todos los lados. Los reúne con una brazada, erguidos tal y como se mantienen en el campo y los ata por la parte de arriba: al momento ya dispone de una choza donde descansar. A la mañana siguiente, antes de emprender el camino, desata los juncos, la choza desaparece, y vuelve a convertirse en un campo indiferenciado de hierbas. El paisaje natural parece recuperar su forma pero quedan huellas minúsculas del refugio. Algún junco doblado o aplastado, otro anudado aquí y allá. Queda también la memoria de la choza en la mente del viajero, y en la mente del lector que lee la descripción*. El wabi-sabi, la noción japonesa para la belleza de las cosas imperfectas, mudables e incompletas, se refiere precisamente a esas trazas delicadas , evanescentes, que rodean el vacío. La estética japonesa del wabi-sabi, asociada en sus orígenes a la ceremonia del té, está inspirada en el budismo chan chino y en la atmósfera y expresión de la poesía y pintura monocromática de la dinastía Tang, cuyos poetas hemos citado a menudo aquí. Y eso he rencontrado estos días hojeando otra obra china mucho más antigua, esa nueva versión en español del Yi Jing. Por primera vez el texto se me revela más allá de su función oracular como un texto filosófico chino, desprovisto de todas esas connotaciones esotéricas orientalistas con las que lo suelen asociar. La traducción, rigurosa, evita complacernos con el gusto de lo exótico indescifrable y, al contrario, nos invita a través de una elección más literaria y filosófica, incluso racional, a otro tipo de lectura, si duda más china. Me pareció muy significativa la traducción del título del último hexagrama, el número 64, Wei Ji , con el que se cierra este enigmático libro. La traducción de R. Wilhem, que hasta ahora servía de referencia para el lector español como la más seria y literal, lo traduce como Antes de la Consumación; la traducción de Jordi Vilà y Albert Galvany, en cambio, utiliza las palabras Consecución incompleta. Mientras en la primera parece poderse anticipar una promesa de consumación, de completud o incluso conclusión, la segunda parece querer evitar voluntariamente ese espejismo, reenviándonos de nuevo a un cambio, a una nueva oscilanción, a lo eternamente incompleto...